Los fabricantes Renault y PSA Peugeot Citroën buscan este año mejorar su competitividad tras un difícil 2012 en el sector automotriz francés, especialmente para el segundo grupo cuyas ventas se desplomaron 16.5% al año pasado.

Renault propuso este miércoles a sus sindicatos alargar 6.5% en promedio el tiempo de trabajo en todas sus plantas del país a fin de aumentar sus volúmenes de producción, lo cual mejoraría su competitividad ante los rivales.

El constructor francés apuesta por alinear el tiempo de trabajo efectivo a 35 horas por semana, la duración legal de una jornada laboral en Francia, de acuerdo con reportes del diario local Le Monde.

El grupo firmó en 1999 y en 2000 acuerdos sobre las 35 horas laborales, pero acuerdos locales más ventajosos en las diferentes fábricas resultaron en menor tiempo de trabajo real.

Alargar las jornadas de trabajo "contribuiría a hacer de las plantas francesas más atractivas en el marco de las afectaciones de los volúmenes suplementarios de Renault", indicó el fabricante en un comunicado de prensa.

Un portavoz precisó que en esa declaración el grupo hacía referencia a las fábricas de Renault que producen para los socios de la alianza, el japonés Nissan y el británico Daimler.

Esta reforma del tiempo de trabajo, representaría un ahorro estimado de 65 millones de euros por año (alrededor de 85 millones de dólares) y una manera de facilitar el nuevo dispositivo de movilidad geográfica entre sus plantas que espera implementar este año según la demanda.

Renault aún analiza el pago de esa posible extensión de las horas laborales y espera alcanzar un acuerdo con los sindicatos antes de que concluya este mes, pues ello "es necesario para la sostenibilidad del grupo.

Su rival PSA Peugoet Citroën tiene un reto aún más grande para mejorar su competitividad, ya que este miércoles confirmó un pésimo desempeño en 2012, que derivó en una caída de 16.5% de sus ventas globales, a 2 millones 970,000 unidades.

En un comunicado, este fabricante francés se dijo castigado por la caída generalizada del mercado europeo -que se contrajo 8.6% el año pasado- y la suspensión de sus actividades en Irán, pero confió en un repunte de sus ventas este año.

"Los mercados del sur de Europa, donde el grupo es particularmente activo, fueron los más afectados por la crisis económica, por ejemplo España e Italia", explicó el constructor.

Añadió que debido a la suspensión de sus ventas en Irán, tras un refuerzo de las sanciones internacionales contra esa nación, el número de vehículos de la marca Peugeot que vendió a ese país cayó a 145,000 en 2012, contra las 457,900 venidas en 2011.

Para tratar de subsanar las fuertes pérdidas derivadas de la reducción de sus ventas, el fabricante lanzó un plan de reestructuración que contempla el recorte de 11,200 puestos de trabajo para mediados de 2014, el cual ya está en curso.

Por ahora, más de1,700 personas se han adherido al plan, pero continuarán en la empresa hasta mayo próximo.

Además de los despidos, PSA estudia la manera de elevar su competitividad -al igual que Renault- con la flexibilidad del tiempo de trabajo y su remuneración.

MFH