El director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, aseguró que las empresas o consorcios que ganen las licitaciones para construir cada uno de los siete tramos del Tren Maya serán los encargados de elaborar cada proyecto ejecutivo, con la finalidad de garantizar una mejor ejecución y que asuman la responsabilidad de sus trabajos por 30 años.

Con lo anterior, se obligará a que los contratistas sean los encargados de asumir los daño si se presente, por ejemplo, un socavón en alguna parte del recorrido.

Luego de firmar un convenio marco de colaboración técnica y científica con el rector de la Universidad Autónoma Metropolitana, Eduardo Abel Peñalosa, el funcionario explicó que se buscará evitar las malas prácticas de incremento de costos en proyectos de obra pública, como ha ocurrido con anterioridad. Además, eso ayudará a ajustarse a la inversión estimada de 150,000 millones de pesos.

“Si ocurriera alguna falla, las empresas me podrían decir: me diste mal el proyecto ejecutivo, como en otros casos. Y diré: no, te di la ingeniería básica y tú hiciste la ingeniería a detalle. El proyecto ejecutivo estará en manos de los contratistas porque yo necesito garantizarle a la sociedad que mañana no pase lo de muchas carreteras que tienen problemas porque se hizo mal de principio y se omitieron muchas cosas”, refirió.

Desde su perspectiva, el hecho de transmitir responsabilidades al sector privado es una muestra del cambio de régimen actual y que es necesario que haya garantías para el éxito del proyecto.

En obras recientes, como el Tren México-Toluca o el cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México, los proyectos ejecutivos los elaboró la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

El modelo de contratación que se ha contemplado es el de Asociación Público Privada para los siete tramos de construcción, porque la otra opción (la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas) da pie a que ocurran diversas irregularidades.

“Esa ley facilita muchas veces que no se lleven pulcramente las obras porque hay pagos extraordinarios, volúmenes adicionales. Todo eso ha hecho que las obras sean sumamente onerosas y la gente concursa con propuestas económicas que se tira al suelo (por lo bajas que están) y luego los cuates les ayudan a recibir otros pagos. Eso se acabó”, afirmó el titular del Fonatur.

No queremos improvisaciones

Cuestionado sobre el avance físico total del Tren Maya a la fecha, Jiménez Pons comentó que es prácticamente nada, salvo algunas pequeñas obras de corrección en lugares donde existe vía, y que los últimos nueve meses se ha ocupado de todas las tareas de planeación, con la finalidad de que en el primer trimestre del 2020 inicie una etapa intensiva de construcción.

En los dos últimos meses del presente año se comenzará a publicar las primeras licitaciones para algunos de los siete tramos a construir. “El plan maestro está conformando en este momento con la empresa que nos asesora. Ahí también se deben incluir los polos de desarrollo. Estamos haciendo las cosas como se deben. No queremos llegar a un escenario de improvisación”, explicó.

Respecto a otras licitaciones en puerta, el encargado del tren dijo que se alistan las bases para la compra de rieles y la elección de empresas certificadoras del proyecto.

Tren Maya

No hay expropiaciones en puerta, aclara el Fonatur

Para obtener el derecho de vía que le hace falta al gobierno federal para la construcción del Tren Maya (cerca de 5% de 1,460 km del trayecto), “en este momento no está en el radar hacer ninguna expropiación”, aunque pudiera existir esa posibilidad, porque se está buscando una buena negociación con los propietarios de los terrenos, dijo el titular del Fonatur, Rogelio Jiménez Pons.

“No va a haber expropiaciones, es una palabra que el señor presidente Andrés Manuel López Obrador nos ha casi, casi, prohibido”, explicó.

¿Ninguna?, se le preguntó en conferencia de prensa.

Posiblemente serían expropiaciones de común acuerdo por cuestiones legales, porque las expropiaciones en algunos casos tienen ventajas: te limpian antecedentes legales de propiedad; pudiera existir una posibilidad, pero en este momento en nuestro radar no está hacer ninguna expropiación. Tampoco puedo decir que nunca porque tendría que ser algo convenido.

El funcionario señaló que hay una visión política muy clara en donde no se va a “avasallar ningún derecho de ninguna comunidad y de un particular”, por lo que están apostando al diálogo.

El director jurídico del fondo, Alejandro Varela, dijo que es necesario dejar en claro que la anuencia que existe actualmente en 98% de los ejidos relacionados con el proyecto es para entrar a hacer los estudios técnicos requeridos, lo que no implica aún ninguna negociación de otro tipo.

De recurrir a una expropiación, llegado el caso, dijo que se deberá reinventar ese proceso. (Alejandro de la Rosa)

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