Los cultivos de invierno sufrieron este año su propia pandemia, pero aun así darán buenas noticias a los exportadores y al fisco. En la actual campaña se producirán unos 17 millones de toneladas de trigo, 2.5 millones menos que en 2019/20, contrayendo los saldos exportables, pero los buenos precios compensarán estas bajas.

Se espera exportar algo más de 11 millones de toneladas, un 20% menos que el volumen comercializado en la campaña anterior. Sin embargo, en un contexto de precios al alza por problemas climáticos en varios países productores, las exportaciones treparían a los 2,674 millones de dólares, el mayor nivel en los últimos nueve años.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) afirma que el saldo exportable se achicó por la sequía pero “la suba de precios permite proyectar exportaciones de trigo para la campaña 2020/21 por 2,674 millones de dólares, 8% por encima del año anterior”. Y subraya: “Sería el valor más alto desde la campaña 2011/12”.

Para los analistas, la sequía tiene gravedad intermedia, con caída de rindes de 15% a 20 por ciento. Esto marcó el ritmo de la producción en un cultivo que venía en recuperación en las últimas cinco campañas y con buenos volúmenes de exportación. Varias jornadas seguidas de lluvia a fines de octubre lograron cambiar el ánimo de los productores, aunque en el sector coinciden en que la campaña ya está jugada.

Para Emilce Terré, jefa de Estudios Económicos de la BCR, “hay precios mucho más positivos que entre marzo y mayo, cuando tocaron los mínimos”.