Los fabricantes de vehículos y autopartes en Estados Unidos se opusieron a la propuesta de Donald Trump para imponer un 25% de arancel a las importaciones de autos, camionetas y componentes, porque el impuesto dañará a las 14 armadoras instaladas en ese país que “están prosperando” gracias al libre comercio, argumentó la Global Automakers en un documento presentado al Departamento de Comercio.

John Bozzella, presidente y CEO de Global Automakers en nombre de la iniciativa "Here for America", advirtió a su gobierno que no existe una justificación de seguridad nacional para gravar importaciones de vehículos y repuestos o discriminar entre compañías globales con sede en EU o países socios, porque generará Trump desempleo.

“Nadie ha pedido protección contra las importaciones en virtud de nuestras leyes antidumping y compensatorias, porque no hay importaciones injustamente comercializadas. Y nadie ha pedido protección bajo las leyes de protección contra las importaciones se negocian justamente, porque nuestra industria automotriz está prosperando”, argumentó la Asociación automotriz con relación a la investigación del Departamento de Comercio de la Sección 232 de las importaciones automotrices.

El presidente de la Global Automakers expresó: “Cada instalación estadounidense de producción en la industria podría estar disponible en caso de emergencia nacional, y los 130,000 estadounidenses que trabajan directamente para fabricantes de automóviles internacionales no son menos patrióticos o están dispuestos a servir a su país en tiempos de crisis que cualquier otro estadounidense”.