Los aranceles que planea aplicar Estados Unidos sobre los productos mexicanos no tendrán impacto en la calificación crediticia de México en el corto plazo. Pero los efectos que tendrá la medida en la ratificación del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), en el flujo de efectivo y en los procesos de manufactura, sí podrían afectar, advirtió Fitch.

En un comentario especial, el segundo en menos de cinco días, dirigido a la industria automotriz, consignan que los aranceles estadounidenses podrían provocar que varias de estas compañías incrementen su producción allá, desplazando sus planes en México.

Citan al grupo HMC que incluye a Hyundai Motor Company, Kia Motors para explicar que también se verá afectado pues tienen planta en México y desde aquí exportan 55% de su producción a Estados Unidos.

Consignan que varios emisores corporativos mexicanos son los únicos proveedores de ciertas partes automotrices de Ford, General Motors y Fiat Chrysler, dependiendo de la capacidad de traslado.

Destacan que BMW, Daimler, y Volkswagen, tienen bases de producción en México que están en proceso de acelerar la producción para reducir costos de ensamble y transporte de las exportaciones hacia Estados Unidos. Sin embargo, esta medida será menos efectiva dados los aranceles estadounidenses sobre los bienes provenientes de México.

El comentario, destaca también que Nissan, Honda y Toyota operan plantas productivas en México. Pero el efecto de los aranceles variará de un emisor a otros. Por ejemplo, identifican a Nissan con un riesgo mayor por su presencia más amplia en el país.

La nota soberana actualmente se encuentra en “BBB+” con perspectiva negativa, que evidencia una calidad crediticia del soberano con tres escalones arriba del grado de inversión. No obstante, al tener la calificación una perspectiva negativa indica que hay una de tres probabilidades de una degradación en la nota soberana.