En el contexto empresarial, así como en el familiar y en el personal, la etapa de contingencia que estamos viviendo requiere de una nueva perspectiva, agilidad para no paralizarnos y procesos de planeación distintos que nos lleven a tomar decisiones diferentes y de forma distinta. Esto es consecuencia de una crisis sin precedentes en el mundo, pues a la emergencia de salud se suman también las complicaciones en el entorno económico.

En la práctica, la incertidumbre no es nueva y las crisis económicas tampoco. Lo que no habíamos vivido en nuestra generación es un reto similar a este: crisis económica derivada de que, además, debemos cuidar nuestra salud y la de todos los que nos rodean, con una amplia responsabilidad social como comunidad global… es la supervivencia en dos dimensiones: ante la pandemia y ante la interrupción de las fuentes productivas.

Al no tener claridad de una luz al final del túnel, la situación nos angustia y nos ocupa, pues lo que ya se vislumbra son los riesgos y problemas de viabilidad o de continuidad en el corto o mediano plazo de muchas actividades empresariales y económicas.

Una crisis como esta, confronta a las empresas y las desafía a ser más efectivas en la planeación y en la gestión de riesgos, en el manejo de sus flujos de efectivo y en la protección y salvaguarda de sus equipos de trabajo y su personal calificado.

Carlos Llano, fundador del IPADE, consideraba que en tiempos de crisis el empresario cumple un deber como guía, es precisamente en este contexto de incertidumbre en el que está llamado a actuar y a ejercer su rol como líder, para tomar decisiones acertadas y oportunas para dirigir a las organizaciones a retomar la normalidad en la nueva realidad.

Es tiempo de que pongamos certidumbre a la incertidumbre. En el entorno empresarial, un liderazgo firme y adecuado es indispensable para atravesar la crisis con confianza y para hacer una nueva planeación con carácter de replanteamiento, que sea realista y bien adaptada a cada situación, que involucre al talento de los equipos e identifique nuestras habilidades y competencias más valiosas. Sólo así saldremos adelante con agilidad y la flexibilidad que se necesitará en nuestras operaciones y esquemas comerciales para confrontar lo que se ha llamado “la nueva normalidad”… cualquiera que esta sea.

Por eso, debemos ser efectivos en replantear nuestras operaciones a partir del contexto actual y la transición por la que estamos pasando, con lo que está cambiando en nuestro país, en los mercados mundiales y en las cadenas de suministro a nivel global.

Definitivamente no es momento de paralizarse, sino de activarse tomando ciertas decisiones contundentes para gestionar a través de la incertidumbre con cierta certidumbre y de esta forma buscar la continuidad de los negocios en el corto y mediano plazo. Lo fundamental para las empresas es asegurar su permanencia.  

Hoy se nos cuestiona si nuestra actividad es esencial o no esencial. ¿Cuándo nos habíamos preguntado esto o en qué contexto hubiéramos pensado que no era esencial a lo que dedicábamos nuestra vida todos los días? Independientemente de la industria o del ramo en el que estemos, esto representa una buena oportunidad para identificar lo que es esencial en nuestras operaciones y lo que no es ¿Qué se debe ir? ¿Qué se debe quedar? ¿Qué necesitamos agregar, aprender o inventar? Ahora lo importante será identificar lo esencial para que nuestras empresas sean permanentes en su aportación de valor al mundo y a la sociedad.

Como siempre, en estos momentos se requiere liderazgo, pero un liderazgo diferente; se necesita un diagnóstico de la situación, pero un diagnóstico distinto, que ponga atención a todas las áreas del negocio y también de una manera diferente. Se trata de un liderazgo que dé certidumbre a la reactivación de las empresas.

En el IPADE seguimos comprometidos y dedicados a apoyar y acompañar a los empresarios y directivos en el proceso de encontrar las soluciones que necesita para el desarrollo de sus negocios y su perfeccionamiento como líderes empresariales.

En apoyo a la comunidad empresarial, y como respuesta a las inquietudes propias de la actual etapa coyuntural, en el IPADE hemos desarrollado y lanzado el Programa Liderazgo ante la Reactivación, que busca asegurar un aprendizaje práctico y oportuno, utilizando herramientas digitales, para favorecer un diálogo de reflexión entre pares, el intercambio de ideas, el análisis de la situación de cada empresa, y una nueva planeación (un replanteamiento) que culmine en nuevos esquemas operativos, comerciales o financieros y que estos lleven a los empresarios de la incertidumbre a la reactivación.

El Programa está enfocado en acompañar al empresario durante los momentos de incertidumbre que provoca esta crisis, para activar un proceso de diagnóstico multi-dimensional, una planeación enfocada a un replanteamiento ante la contingencia y la toma de decisiones críticas que necesitará hacer. Para darle todo el valor práctico y útil que se requiere para el corto plazo, se hará uso del Método del Caso y se complementará con talleres, conferencias, trabajo en equipo y la formación de un Consejo Consultivo Personal con los miembros que conocerá durante el Programa, provenientes de diferentes lugares del país, incluso extranjeros, y con la diferente perspectiva que nos brindará la diversidad de industrias y experiencias. 

Hemos concentrado lo mejor del IPADE para ofrecer este Programa con una duración de 14 semanas, con 3 sesiones por semana (lunes, miércoles y viernes) y lo hemos diseñado en tres módulos para asegurar su eficacia:

Módulo I: Aterrizar en una nueva realidad, cuya intención es guiarlos para poner los pies en la tierra y confrontar la realidad desde varias áreas funcionales: ¿cuál es ahora mi papel como director?, ¿flujo o rentabilidad?, ¿cómo genero efectivo?, ¿qué decisiones tomar?

Módulo II: Redefinir el Modelo de Negocio, que incluye un diagnóstico para identificar con qué contamos y llegar al corazón de lo que nuestra empresa es y lo que nuestro equipo puede hacer para salir adelante: ¿dónde está y en dónde quiero que esté mi empresa?, ¿qué aspecto de mi negocio debo fortalecer?, ¿la coyuntura me favorecerá?, ¿qué se espera de mi liderazgo?, ¿cómo evito que la contingencia sanitaria se vuelva una crisis insuperable para mi empresa?

Módulo III: Revitalizar y resurgir, dedicado a la nueva planeación y la innovación requerida, pensando de manera diferente y con la mirada hacia adelante: ¿qué escenarios genero ante el entorno turbulento en mi industria?, ¿cómo recuperaré ingresos?, ¿es momento de innovar?, ¿mantengo la esencia de mi empresa?, ¿qué reflexiones de lo vivido puedo rescatar?

Como un ingrediente empático, innovador y práctico, al Programa Liderazgo ante la Reactivación hemos agregado la formación de un Consejo Consultivo Personal para cada Participante. Este se formará en las primeras semanas con los miembros del equipo de trabajo que se armará para la discusión de los Casos y de los temas de estudio. Como Consejo Consultivo Personal, se reunirán semanalmente todos los viernes por 12 semanas y esto formará una parte integral del esquema de apoyo y acompañamiento que tenemos como firme intención para nuestros Participantes.

A partir del 18 de mayo está ya en curso la primera edición del Programa y estamos listos para comenzar la segunda edición el 1 de junio con sesiones vespertinas… Si es necesario, y la comunidad empresarial nos lo pide, iniciaríamos una tercera sesión el 15 de junio.

¡Demos certidumbre a la incertidumbre! Nuestro compromiso es apoyar y acompañar a los empresarios y directivos durante este periodo de la contingencia para hacer los diagnósticos adecuados, sus nuevos planes de replanteamiento, dar firmeza a sus decisiones y reforzar su Liderazgo ante la Reactivación.

* Sergio Fonseca Garza es profesor del área

académica de Política de Empresa, IPADE Business School