El gobierno del Estado de México, en colaboración con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) planea la construcción, a través de una concesión por 20 años, de un sistema férreo entre Chalco y La Paz, que implicará una inversión de 4,800 millones de pesos, y la fuente de pago será “presupuestal e ingresos del proyecto (tarifas cobradas a los usuarios)”.

Dicha obra es una de las que formarían parte del Programa Nacional de Infraestructura del actual gobierno federal, toda vez que se prevé que la convocatoria de licitación nacional se publique durante el primer semestre del 2021.

“El proyecto consiste en el diseño, construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de un sistema de transporte masivo férreo, con una longitud aproximada de 12.9 km. Se pretende beneficiar a 230,000 habitantes de la zona. Se prevé que el recorrido se realice en 23 minutos por sentido y que cuente con siete estaciones”, se menciona en la plataforma Proyectos México, a cargo de la Secretaría de Hacienda y Banobras.

Con base en información preliminar, el sistema férreo podría ser independiente del Sistema de Transporte Colectivo (Metro) y la modalidad de desarrollo a cargo del sector privado podría hacerlo realidad, toda vez que ha sido una promesa desde hace más de 10 años. De acuerdo con la plataforma, la Secretaría de Comunicaciones del Estado de México está liderando el proyecto del sistema, que se sabe ya ha generado el interés de por lo menos dos empresas del sector.

La participación de la SCT

Este año, la SCT lanzó una convocatoria para actualizar los estudios de preinversión para la extensión de la Línea A del Metro, en el tramo Chalco-La Paz, y en su caso “la implementación de un sistema férreo entre los municipios de Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, La Paz, Chimalhuacán, Chicoloapan, Iztapalapa y Tláhuac”.

El concurso fue ganado por la firma mexicana Cal y Mayor, que hizo una oferta para realizar el servicio por 17.9 millones de pesos. De acuerdo con el contrato, los estudios debieron estar concluidos en agosto pasado.

“Al crecimiento expansivo en población y parque vehicular en la zona de estudio responde una menor densidad habitacional y una mayor densidad de las actividades comerciales, industriales y de servicios, lo que se traduce en mayores desplazamientos de la población y consecuentemente en la necesidad de una mayor infraestructura de transporte. Las variables de transporte muestran la necesidad de inversiones en nuevos sistemas de transporte masivo más modernos y eficientes”, consideró la dependencia.

La velocidad promedio para el tránsito general en las principales vías de comunicación de los municipios involucrados es de entre 9.2 km/h en hora de máxima demanda y 34.12 km/h en hora valle, por lo que es necesario reducirla y generar un mejor nivel de vida.

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