Al margen de todos los conceptos erróneos del presidente estadounidense Donald Trump sobre el comercio, muchos economistas comparten la preocupación de su administración sobre la ineficacia de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el tratamiento de las políticas económicas de China, destacó un reporte del Centro para la Innovación en Gobernabilidad Internacional (CIGI, por su sigla en inglés).

“Los expertos en comercio de todo el espectro político coinciden en que el papel del Estado-partido comunista en la economía china se ha vuelto tan omnipresente y opaco que los elementos clave están más allá del alcance de las normas de la OMC”, dijo Paul Blustein, investigador de ese think tank canadiense.

Sin embargo, Blustein afirmó que el organismo de comercio no es en absoluto impotente a este respecto, dado que muchos países han obtenido reparación presentando quejas contra China ante los tribunales de la OMC, y el gobierno chino generalmente cumple cuando pierde. En su análisis, pone énfasis en esta interrogante: ¿dónde termina el sector verdaderamente privado de China y dónde comienza el partido-estado? Y este caso también ilustra, según él, otro problema preocupante que enfrenta la OMC, consistente en las acciones de Estados Unidos que amenazan con socavar su sistema de solución de diferencias.

“Tomados en conjunto, estos dos casos ilustran por qué la OMC debería considerarse adecuada en muchos aspectos para cumplir su misión —y bien vale la pena preservarla—, pero lejos de ser perfecta en cuanto a los dilemas planteados por China, y tan necesitada de otras mejoras también”, concluyó Blustein.

Mientras China es el principal protagonista de la sobrecapacidad en la producción de acero a nivel mundial, destaca la posición que Estados Unidos ha mostrado durante el último año en materia de comercio internacional, la cual ha sido percibida como una que busca socavar el sistema multilateral de comercio.

Estados Unidos ha negado reiteradamente su compromiso con el Sistema Multilateral de Comercio y con la OMC en declaraciones en foros internacionales como el APEC, el G20 y la OCDE, lo que llevó incluso a no adoptar una Declaración Ministerial en algunas de estas reuniones.

Al mismo tiempo, Estados Unidos no ha permitido iniciar los procesos de selección de las vacantes del Órgano de Apelación de la OMC, que al día de hoy sólo cuenta con cuatro de sus siete miembros.

Finalmente, Estados Unidos ha venido cuestionando el funcionamiento de la OMC, además del sistema de solución de diferencias, respecto a la eficiencia de los comités, el trato especial y diferenciado y la transparencia. Sobre este último tema, en noviembre pasado presentó una propuesta que incluiría sanciones para los miembros con retrasos en sus notificaciones.