La Comisión Europea (CE) denunciará a Alemania ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) por haber permitido que el grupo Daimler AG, fabricante de los vehículos Mercedes-Benz, utilice gases prohibidos en los sistemas de aire acondicionado.

Alemania no tomó todas las medidas contra la entrega de certificaciones para los vehículos con motor no conformes y no impuso una medida correctiva apropiada al constructor , lamentó la Comisión en un comunicado.

El anuncio supone un nuevo revés para la industria automovilística alemana, luego del escándalo de los motores trucados por Volkswagen.

La CE constató que Berlín fracasó en trasponer a su legislación una norma comunitaria que exige el uso en vehículos de gases refrigerantes menos contaminantes, así como la retirada gradual del mercado de determinados tipos de gases fluorados con efecto invernadero.

Las autoridades nacionales tienen la obligación de certificar que los vehículos cumplen todas las normas de la UE en materia de seguridad, medio ambiente y producción, incluyendo en sistemas de aires acondicionados, antes de autorizar su entrada en el mercado europeo , indica el documento.

Daimler alegó motivos de seguridad para continuar usando el tipo de gas prohibido. No obstante, tanto la Oficina Federal de Transportes por Carretera de Alemania (Kraftfahrt-Bundesamt) como el Centro Común de Investigación de la CE (JRC) desestimaron ese argumento, luego de un análisis de riesgo conducido en el 2014.