La compañía de alquiler de viviendas para periodos vacacionales, Airbnb, logró que los ciudadanos tumbaran la medida que pretendía restringir el número de días que se podían arrendar las viviendas, apartamentos o habitaciones en San Francisco.

Finalmente, la Propuesta F o Iniciativa Airbnb, que pretendía limitar los alquileres vacacionales a 75 noches por año, ha sido rechazada. La ley, según sus defensores, les pretendía detener la pérdida de oferta de vivienda, ya escasa de por sí, y las plataformas de alquiler como Airbnb, HomeAway y VRBO.

Con más de 90,000 votos contados, 58% de los votantes rechazó la medida.

En el lado opuesto están los que dicen que su rechazo ayudará a proteger a la clase media de San Francisco, que depende de ingresos extra para hacer frente a los elevados precios de los alquileres.

La derrota de la propuesta muestra el peso político de la empresa, que desarrolló una agresiva campaña de 8 millones de dólares en su ciudad natal: reclutó a más de 400 defensores de su negocio para que llamaran a las puertas de los ciudadanos y puso en marcha una fuerte campaña publicitaria en la televisión.

Las legislaciones actuales limitan a 90 el número de noches que se puede alquilar una vivienda en la que no está el propietario, una medida que muchos aseguran no se cumple. El número de noches es ilimitado cuando el dueño reside en la casa.

San Francisco no es el mercado más grande de Airbnb, pero la compañía temía que, de salir adelante la medida, otras ciudades propusieran restricciones similares y amenazaran su capacidad de sumar nuevas viviendas a su oferta y, por tanto, la posibilidad de seguir aumentando su beneficio, pero esta victoria le ayudará en Nueva York o Los Ángeles, que ya están sopesando medidas de este tipo.

Asimismo, las agencias internacionales destacaron que del mismo modo se rechazó la propuesta para congelar el desarrollo de viviendas de lujo en el moderno barrio de la Misión, con 60% de los votos en contra.