Las preferencias arancelarias ganadas por México se han visto erosionadas con una mayor rapidez durante los últimos años y han incrementado el grado de competencia al que estaban acostumbrados a enfrentar los exportadores mexicanos.

Los casos más recientes tendrán un impacto significativo para las empresas mexicanas con ventas externas, una vez que entren en vigor los tratados de Libre Comercio (TLC) de la Unión Europea con Colombia, Perú y Centroamérica, tras haber cerrado las negociaciones el pasado 19 de mayo.

Se nivela competencia

Una vez concluidas esas negociaciones en España, Luis Guillermo Plata, ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, externó que ese TLC significa para su país un campo de juego nivelado para las empresas colombianas frente a sus competidores de países como México, Chile y (pronto) los países centroamericanos , según un comunicado de prensa.

En 1994, cuando México firmó su primer TLC con Estados Unidos y Canadá, se tenían registrados 44 acuerdos comerciales en el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), y esa cantidad escaló hasta 230 en el 2009 en la Organización Mundial de Comercio (OMC, sucesor del GATT).

En Estados Unidos, a donde México envía alrededor de 80% de sus exportaciones, el número de acuerdos comerciales pasó de dos a 14 entre 1994 y el 2009.

Con los TLC ganan especialmente los países pequeños, y particularmente su agricultura e industria , afirma el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú, en su página de Internet.

Hay una erosión de preferencias de México por proliferación mundial de TLC , dijo Eduardo Ramos, jefe de la Unidad de Coordinación de Negociaciones Internacionales de la Secretaría de Economía, y agregó que ello no significa que México pierda esas ventajas, sino que las otras naciones se acercan a ellas o las igualan.

rmorales@eleconomista.com.mx