El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) reiteró en un reporte enviado al Senado de la República que el diseño y la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) han significado “enormes desafíos técnicos, aeronáuticos y de ingeniería que han puesto a prueba el talento de los más de 40,000 trabajadores que día a día hacen que avance la obra”.

El documento, recibido el 23 de mayo por los legisladores, refiere que al cierre del primer trimestre se registró un avance global de la obra de 27.33% y la velocidad observada en los trabajos no es lineal, por ello en la etapa constructiva actual se incrementará considerablemente, de acuerdo con lo programado.

Lo anterior les permite mantener la fecha de inauguración para el 20 de octubre del 2020.

Sin embargo, por primera vez, el GACM hizo público su plan de contingencia ante la posibilidad de no cumplir el objetivo ante la falta de recursos para financiar el proyecto (en el caso de los públicos se acepta que “pueden ser afectados por condiciones macroeconómicas o volatilidad política”). Su propuesta incluye utilizar temporalmente aeropuertos alternos.

Para atender la creciente demanda de servicios aéreos, el grupo explicó que, en caso de algún retraso en la fecha prevista para inaugurar la nueva terminal, el gobierno federal cuenta con una red de aeropuertos en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), que incluye Puebla, Querétaro y Morelos, para dar el servicio requerido, aunque ello implicará realizar nuevas inversiones.

Además, se instrumentarían acciones para mejorar la infraestructura del saturado Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), “particularmente la modernización de los slots y equipos para ordenar los aterrizajes y despegues”, se continuaría con la ocupación de espacios nocturnos y “el impulso de la entrada de aviones de mayor capacidad” (como el A380 que actualmente opera Air France), refiere el documento firmado por la subdirectora de Transparencia y Datos Abiertos del GACM, Sendy Hernández.

“Bajo este supuesto, la demanda insatisfecha también sería atendida por el Aeropuerto Internacional de Toluca, mismo que en la figura de Terminal 3 del AICM funcionaría como soporte y desahogo de operaciones de este último debido a su capacidad excedente y la cercanía con la ZMVM, para lo cual se requerirían ciertas inversiones adicionales”, se explica.

Ya hubo un intento

La posibilidad de utilizar los aeropuertos aledaños para resolver el problema de saturación del AICM, fue planteada en diversas ocasiones, la más reciente en febrero del 2015.

En esa ocasión, las administraciones de los aeropuertos referidos se reunieron en el aeropuerto de Toluca para anunciar que alistaban una propuesta integral (que incluía incentivos y nuevas rutas), con la finalidad de incrementar operaciones en sus terminales mientras se terminaba de construir el NAIM, misma que se entregaría a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

“Estamos trabajando junto con las aerolíneas y los municipios cercanos a los aeropuertos en una estrategia que permita dar un mayor uso a la infraestructura que ya existe. Estimamos que en el primer año podamos movilizar entre nosotros 2 o 3 millones de pasajeros adicionales”, dilo en su momento Gabriel Betancourt, quien estaba al frente de la terminal de Toluca.

No obstante, la propuesta fue entregada y quedó “congelada” en los escritorios de la dependencia. Ahora podría ser retomada por el GACM.

Avanza la conectividad terrestre al NAIM: SCT

En su reporte sobre la conectividad terrestre al NAIM, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó que en cuestión de transporte público está contemplado un tren exprés que partirá de la estación Observatorio (donde conectará con el tren de pasajeros México-Toluca y tres líneas del Metro) y que en mayo se debieron haber entregado los estudios de preinversión que definirán su costo.

También se contemplan cuatro rutas de Metrobús (que llegarán desde Pantitlán, Canal de San Juan y de las ampliaciones de las líneas 6 y 4 del Metro) y una de Mexibús (proveniente del Río de los Remedios, aunque todavía podrían modificarse de acuerdo a los estudios que están en marcha.

Sobre las ampliaciones de cinco líneas del Metro (de Pantitlán, Martín Carrera, Río de los Remedios, Muzquiz y la Chalco-La Paz) que fueron mencionadas desde el anuncio de construcción del NAIM, la SCT no ofreció mayores detalles.

Los trabajos anteriores de conectividad terrestre están a cargo de la Subsecretaría de Transporte y los de vialidades a construir o ampliar en manos de la Subsecretaría de Infraestructura, que se coordina con el Gobierno de la Ciudad de México y del Estado de México.

En el segundo caso, el informe refiere 18 vías que implicarán una inversión de 40,241 millones de pesos, de los cuales 88% serán aportados por el sector privado. De estas vialidades, solamente siete serán de libre tránsito y el resto de peaje.

Tres de los proyectos ya están en proceso de construcción, con avances físicos de 2 a 80%, siete por iniciar y el resto está en etapa de elaboración.