La discusión sobre el uso de organismos genéticamente modificados en México no son un tema prioritario, ni se prevé que haya apertura para avanzar en las fases que lleven a la comercialización de maíz transgénico.

Así lo dio a conocer el secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Baltazar Hinojosa Ochoa, quien explicó que hay más alternativas para lograr una mayor productividad, ya sea con el uso de fertilizantes o con prácticas distintas, antes que utilizar la modificación de genes en las semillas.

De acuerdo con los datos más recientes que publica el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA), los cultivos que utilizan la biotecnología en el mundo aumentaron 110 veces en la tasa de adopción en 21 años que inició su comercialización, pasando de 1.7 millones de hectáreas en 1996 a 185.1 millones de hectáreas en el 2016.

En el caso de México se encuentran detenidos los permisos para llevar adelante la comercialización de maíz transgénico. 

En tanto, en América Latina (incluyendo Bolivia, Costa Rica, Colombia, Paraguay y Uruguay) alcanzaron un total de 80 millones de hectáreas con cultivos biotecnológicos; casi que no es el de México ya que los permisos para experimentar la utilización de semillas modificadas no está permitido.

En 1988 llegó a México la primera solicitud que pedía la autorización de siembras transgénicas; entonces, México no contaba con los elementos jurídicos suficientes que le permitieran dar una respuesta a la empresa Sinalopasta (filial de la trasnacional Campbells), que buscaba probar semillas de organismos genéticamente modificados (OGMs) de un tomate resistente a insectos.

No obstante que se trabajó en elaborar aprobar la Ley de Bioseguridad de OGM´s, se cumplieron 13 años de la promulgación de dicha legislación sin haya ningún tipo de permiso para seguir las experimentaciones de maíz transgénico; tiempo en el que las grandes corporaciones se han mantenido en el país buscando ampliar sus inversiones.

En ese sentido, el secretario de Agricultura expuso que “en el caso de maíz es un producto que se ha respetado… se ha cuidado mucho porque sigue siendo parte de nuestra cultura, se ha avanzado con otro tipo de mecanismos para hacer más productivo el maíz, creo que la discusión, siempre estarán, es un tema largo, hay interés que quieren avanzar; pero lo importante es lograr un equilibrio. Hay productores que seguimos con productos que no se modifican genéticamente y se ha logrado mayores producciones con nuevas técnicas sin acudir a semillas genéticamente modificadas”.