Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) consideró entre sus factores de riesgo la posibilidad de no cobrar los 128 millones de pesos que le adeuda, hasta el 31 de diciembre del 2011, Mexicana de Aviación porque noticias recientes sugieren que es poco probable que reinicie operaciones.

El monto se refiere a cuotas a pasajeros y uso de instalaciones aeroportuarias devengadas y no pagadas por la línea aérea, destaca en su reporte anual 2011, publicado el lunes pasado.

Las aerolíneas de Mexicana de Aviación representaban la mayor parte de su tráfico de pasajeros y a la fecha se ha recuperado cerca de 89% de las rutas nacionales e internacionales, que quedaron sin cobertura.

Asur -que opera nueve terminales aéreas en el país, entre ellas, Cancún- menciona que las dificultades financieras experimentadas por algunas aerolíneas pueden afectar sus ingresos si no intensifican la relación con sus clientes clave. American Airlines, que representó 12.8% de su tráfico internacional el año pasado, solicitó la protección de quiebra el 29 de noviembre del 2011.

EL EFECTO RIVIERA MAYA

Con respecto a la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional Riviera Maya, licitación en la que la Comisión Federal de Competencia les impidió participar porque operan la terminal de Cancún y ésta fue declarada desierta el año pasado, el grupo aeroportuario dio a conocer que, de retomarse el proceso, se realizarán ajustes para mitigar los efectos.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx