Los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff, y México, Felipe Calderón, acordaron en una conversación telefónica el viernes que sus países renegociarán los términos del acuerdo automotor binacional, ante un gran déficit comercial para los brasileños, informó el ministro de Comercio e Industria de Brasil, Fernando Pimentel.

El gobierno brasileño busca un cambio que permita "mejorar el saldo que hoy es totalmente negativo para Brasil", y defiende con ello un aumento del contenido regional exigido a los autos comercializados entre ambos países, y que sean incluídos camiones, autobuses y utilitarios, dijo Pimentel.

" El acuerdo es desequilibrado, pero existe un gran interés de México en mantenerlo", dijo el ministro, citado en el blog oficial de la Presidencia, tras una rueda de prensa.

El canciller brasileño, Antonio Patriota, que participó de la rueda de prensa, explicó que el presidente mexicano se mostró dispuesto a revisar el acuerdo y que las negociaciones comenzarán la próxima semana.

Firmado en 2002, el acuerdo permite importaciones de autos, piezas y partes de vehículos de México, con reducción de los impuestos.

Según el diario económico Valor, las importaciones de autos de México aumentaron casi 40% el año pasado, mientras que las exportaciones cayeron en igual proporción a cerca de 400 millones de dólares. Con ello, el déficit para Brasil alcanzaría 1.700 millones de dólares.

Con una moneda y un mercado consumidor fuertes y la competitividad en baja, Brasil ha aumentado sensiblemente las importaciones de autos y piezas en los últimos años.

Esa situación llevó al gobierno brasieño a anunciar en 2011 un aumento de la tasa a los autos importados. Pero gracias al acuerdo con Brasil, México se libra hasta ahora de esa tasa.

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