La actividad industrial del país inició el 2018 con una caída de 0.3%, afectada por contracciones en dos de sus componentes: minería e industrias manufactureras, las segundas no habían caído en los últimos 20 meses, reveló el indicador del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

La caída de la actividad fabril nacional se volvió una constante en el 2017, año en que 10 meses fueron de contracción y sólo dos de crecimiento.

Por componentes, las industrias manufactureras cayeron 0.1%, su menor indicador desde abril del 2016, cuando colapsaron 1.2%, dejando atrás los 20 meses que habían mantenido en crecimiento; asimismo, se muestra que venían desacelerando desde julio, cuando su crecimiento se estancó en 3.7%, y comenzó a decaer.

El analista de CitiBanamex, Eduardo González, clasificó al sector de manufacturas como la decepción de enero, la caída del componente se encontró ligado a valores negativos en 11 de sus 21 subcomponentes.

La caída más pronunciada se encontró en la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón con -27.2%, seguido de curtido de acabado de cuero y piel, con -7.7%; la industria de metálicas básicas, con -7%; y fabricación de muebles, colchones y persianas, con -6.3 por ciento.

Por el contrario, la industria de mejor comportamiento fue la de madera, con un alza de 11.5%; seguido por la de bebidas y tabaco, con 6.7%; y fabricación de equipo de computación y otros, con 3.8 por ciento.

La fabricación de equipo de transporte creció 3.1%, acorde con dicho indicador, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz reportó en enero una producción de 303,755 unidades, un alza de 4.1% anual.

Minería, otro componente de la actividad fabril nacional, cayó 5.1%, ligando 43 meses en terreno negativo.

En tanto, generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y gas por ductos al consumidor final creció 1.6%, y construcción 2.6 por ciento.

“Si bien la construcción continuó relativamente sólida, ganando fuerza en enero, creemos que en los próximos meses debe ser el estímulo proveniente del exterior el que proporcione el tono positivo, ya que debe llevar a una mejoría de la manufactura local, reflejando ésta un mejor desempeño de la demanda externa, en particular de la manufactura estadounidense”, acotó el análisis de CitiBanamex.

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