La actividad industrial marcó su caída en noviembre, al contraerse 1.6%, además de que ligó cinco meses en terreno negativo, esto a pesar de que su componente de generación, transmisión y distribución de energía y agua consiguió crecer, mientras minería y construcción continuaron en terreno negativo y las industrias manufactureras desaceleraron.

La caída de la industria fabril nacional de noviembre es la mayor desde septiembre del 2016, cuando cayeron 1.8%; durante los primero 11 meses del 2017, en el indicador predominaron las caídas y sólo en marzo arañó un crecimiento de 0.3%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Las industrias manufactureras reportaron en el undécimo mes del año un crecimiento de 2.2%, desacelerando por segundo mes consecutivo y siendo su desempeño más débil desde octubre del 2016, cuando aumentaron 0.6 por ciento.

De las 21 ramas que componen a la industria manufacturera, ocho aceleraron su crecimiento, cinco desaceleraron y las otras ocho restantes cayeron.

Destaca que en el subcomponente de fabricación de equipo de transporte hubo un crecimiento de 5.7%, acumulando dos meses en desaceleración.

Contrario a la anterior, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz reportó que la producción de vehículos ligeros alcanzó cifras récords tanto para un mes de noviembre como para su acumulado, con una producción en el mes de 332,449 vehículos ligeros, 4.5% más en su comparación anual.

Entre las ramas de la manufactura que crecieron sobresalen bebidas y tabaco, con 7.1% y la industria química, que con su expansión de 1.3% salió de terreno negativo en el que estuvo por 36 meses, su último crecimiento fue en noviembre del 2014 con 1.7 por ciento.

Por el contrario, las ramas de mayor caída fueron la fabricación de productos derivados de petróleo (21.8%), fabricación de textiles sin contar prendas (12.6%) y la fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos (5.5 por ciento).

En tanto, la rama de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, agua y gas consiguió repuntar en noviembre, creció 2.9%, luego de una caída en el mes previo, consiguiendo su mejor indicador del año y desde noviembre del 2015.

Por su parte, las ramas de minería y construcción continuaron en contracción. Minería cayó 8.5%, ligando 41 meses en terreno negativo; en cambio, construcción con su caída de 5.2%, sólo ligó ocho meses en el terreno negativo.

“Si bien la evolución en las manufacturas ha sido consistente, siguen generándose mermas por el persistente agotamiento del sector de la construcción, actividad marcada por la poca inversión en infraestructura y el lento dinamismo en la inversión fija residencial”, comentó Luis Armando Jaramillo, analista de Scotiabank.

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