La economía del sector privado de España regresó a territorio de crecimiento en julio, expandiéndose por primera vez en cinco meses fruto del aumento de la producción manufacturera y la actividad del sector servicios. El Índice Compuesto de Actividad Total se situó en 52.8 con respecto de 49.7 registrado en junio, indicando un sólido ritmo de crecimiento, que fue el mejor observado desde abril de 2019.

Los fabricantes fueron los principales impulsores del crecimiento, ya que la producción en el sector aumentó hasta máximos de casi dos años y medio y también se observó una sólida expansión en la economía del sector servicios, pero los incrementos en este sector se vieron restringidos debido a una ligera caída de los nuevos pedidos. Por el contrario, las carteras de pedidos del sector manufacturero aumentaron al ritmo más rápido desde marzo de 2018, señala IHS Markit.

Se registraron pérdidas de empleo en el sector privado por quinto mes consecutivo, aunque las tasas de declive tanto en el sector manufacturero como en el sector servicios se ralentizaron.

El sector servicios de España se expandió por segundo mes consecutivo, pero solo levemente, ya que los niveles de nuevos pedidos recibidos fueron decepcionantes y las empresas continuaron operando por debajo de su capacidad. El nivel de empleo se recortó de nuevo, mientras que las expectativas permanecieron históricamente débiles.

Paul Smith, director económico de IHS Markit, advirtió que “aún queda mucho camino por recorrer hasta que veamos un retorno a los niveles de actividad registrados antes de la intensificación de la pandemia de la Covid-19, y la última encuesta muestra nuevamente una disminución de los pedidos pendientes y recortes en el empleo”.

A pesar de los informes sobre la progresiva reapertura de la economía, el nivel de los nuevos pedidos recibidos por las empresas de servicios fue decepcionante a pesar de la relajación de las medidas de confinamiento.

También se registraron pérdidas de empleo a pesar de los informes de que muchos trabajadores dejaron los expedientes de regulación temporal de empleo y regresaron a sus puestos de trabajo.

Smith señaló que los últimos datos del sector servicios resultaron un poco decepcionantes, ya que el sector solo registró un crecimiento débil y lo más preocupante de todo es que los nuevos pedidos recibidos no lograron recuperar una tracción significativa a pesar de la reapertura de la economía.

Las empresas del sector servicios son muy conscientes de que su comportamiento comercial en los próximos meses estará determinado principalmente por la evolución de la Covid-19, añadió Smith.

“Los informes recientes de un aumento en los casos de infección, aunado a que algunos países están cambiando las recomendaciones para los ciudadanos que viajan a España, afectarán fuertemente al sector turístico, que es un sector clave del país”, concluyó.