Si Estados Unidos pretende regular el comercio de acero entre sus socios comerciales, los industriales mexicanos podrían aceptar una cuota de exportación más un “colchón” de crecimiento de entre 30 o 50%, a cambio de que se liberen los aranceles de 25%; aunque lo ideal sería alcanzar libre comercio dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Al celebrarse el Sexto Congreso de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero), Víctor Cairo, director general de ArcelorMittal en México, dijo a El Economista que desconoce los términos de la negociación que llevan los gobiernos mexicano y estadounidense, “pero si nos ven y pasa lo que pasó en la industria automotriz con cuota (de exportación —en caso de que aplique la medida 232—) y le ponen cuota con crecimiento (al acero), creo que es una medida que nos va ayudar a fortalecernos”.

“No se sabe qué va hacer Estados Unidos, quiere mayor contenido regional y si se logra como quiere, una cuota con crecimiento de 30%  sería un buen colchón, sería bueno para el país porque vas a poder exportar más de lo que exportábamos con 30% de crecimiento”, expresó el directivo de la acerera que recientemente invirtió 1,000 millones de dólares para una planta en México.

Cairo confía en que la opción no sea imponer una cuota de exportación, como lo mencionara hace unos días Jesús Seade, negociador del T-MEC del equipo de transición.

“Ojalá no nos pongan cuota, todo dependerá de cómo se negocie y a qué acuerdo se llegue, pero van avanzando, vamos a llegar a un acuerdo en el proceso de negociaciones que será bueno para Canadá, EU y México”. La Secretaría de Economía prometió a los industriales acereros que antes de la firma del T-MEC se eliminarían los aranceles al metal, impuestos desde finales de junio pasado y qua han provocado la caída de producción de 8% y menor exportación en 30%; no obstante, la Canacero no ha sido informada sobre la posibilidad de fijar una cuota de exportación, como se negociara con la industria automotriz, pues en caso de aplicarse la Sección 232 (aranceles a las importaciones de autos de todo el mundo), México estaría blindado con su exportación actual y un crecimiento superior de 50 por ciento.

Desde su campaña presidencial, Donald Trump prometió a la industria siderúrgica estadounidense protegerlos de importaciones desleales, por lo que una de las medidas como jefe de Estado ahora es la aplicación de 25% de  aranceles.

En conferencia de prensa, Máximo Vedoya, presidente de la Canacero, dijo que el sector no se opone a la firma del Tratado México, Estados Unidos y Canadá si no se resuelve la medida 232, pero si el gobierno de Donald Trump no quiere eliminar los aranceles o impone cuotas a nuestras exportaciones, será necesario aplicar medidas espejo a las importaciones estadounidenses.

“No estamos en contra de la medida 232 que aplica Estados Unidos, lo que no se nos hace justo es que haya incluido a México, cuando no representa ninguna amenaza ni aplicamos subsidios”, estableció.

Destacó que el T-MEC representa una oportunidad de crecimiento para los tres países, ante una regla de origen más estricta que se blinda de las importaciones de acero chino, ruso y otros terceros países, por lo que EU debe entender que el comercio tiene que ser libre para los tres.

Durante su participación en el Congreso, Rogelio Garza, subsecretario de Comercio e Industria de la Secretaría de Economía, explicó que imponer aranceles a la industria siderúrgica perjudicaría en mayor medida a México, al importar más acero del que exporta, lo que derivaría a afectar a importantes sectores como el automotor.

“Creemos que el tratado se debe firmar aunque no se resuelva la 232, lo que sí es que, si Estados Unidos no quiere revisar la medida, que se hagan las medidas espejo”, acotó.

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