París.- El plazo del 10 de octubre para lograr un acuerdo sobre el proyecto de fusión entre los grupos de defensa y de aeronáutica EADS y BAE "es absolutamente necesario", dijo el presidente de Airbus (EADS), en una entrevista al diario francés Les Echos.

"Este tipo de operación necesita decisiones rápidas", explicó Fabrice Brégier en una entrevista que aparecerá en la edición del viernes de Les Echos. "No son las direcciones de EADS o de BAE las que presionan, son los mercados y los clientes los que quieren saber cual será el futuro del grupo", según él.

La fecha del 10 de octubre corresponde al fin del plazo brindado por la legislación británica sobre las fusiones y adquisiciones para presentar un proyecto detallado.

A semejanza del dirigente de Airbus, la casa matriz EADS indicó el jueves su intención de cumplir los plazos.

Los gobiernos alemán, británico y francés, cuyo aval es necesario para la fusión, barajarían la posibilidad de una prórroga, teniendo en cuenta la complejidad del proyecto.

PIDEN MÁS ANÁLISIS

Los negociadores que están trabajando en la multimillonaria fusión enfrentaban crecientes pedidos para extender las discusiones, aunque una ampliación del plazo está en duda.

El ministro de Defensa alemán, Thomas de Maiziere, siguió el ejemplo de Francia en el pedido de más tiempo para abordar las preocupaciones sobre intereses estratégicos y puestos de trabajo.

"Tal vez necesitamos más tiempo. Depende de las respuestas a nuestras preguntas, y pienso que necesitamos más tiempo", dijo de Maiziere a periodistas durante una reunión en Chipre, en referencia a la fusión de las dos empresas, valorada en 45,000 millones de dólares.

Los gobiernos de Francia y Alemania quieren salvaguardar su influencia sobre EADS, y serán necesarias medidas especiales para proteger operaciones delicadas, incluidas tareas que BAE hace en Estados Unidos y en submarinos nucleares británicos.

Los gobiernos de Estados Unidos, España y Arabia Saudita también tendrían precondiciones para que el acuerdo se lleve a cabo.

Sin embargo, a dos semanas del plazo, EADS y BAE tienen poco interés en buscar una extensión al plazo.

En las últimas dos semanas, el valor de mercado de EADS cayó en 4,000 millones de euros (5.200 millones de dólares) por las dudas de los inversores sobre el acuerdo, re flejando el riesgo que el presidente ejecutivo Tom Enders podría enfrentar si accede a exponer la empresa a otro mes de negociaciones.

Las acciones de BAE también perdieron las ganancias que generó en un inicio el anuncio del plan y analistas advirtieron que la compañía tendría problemas en mantener a los inversores si las negociaciones no muestran señales de progreso.

Por estas razones, los expertos dicen que un intento por lograr una extensión en el plazo podría indicar un progreso.

Sin embargo, el presidente ejecutivo de Airbus, una filial de EADS, dijo en una entrevista publicada el jueves que era fundamental mantener el plazo del 10 de octubre.

"Lo importante es que las opiniones coincidan. El plazo del 10 de octubre podría parecer cercano, pero es absolutamente necesario dado el momento", dijo Fabrice Bregier al diario francés Les Echos.

La fusión para crear la mayor compañía de defensa en el mundo podría atenuar la influencia de los gobierno de Francia, Alemania y España en la empresa, generando negociaciones sobre sus roles en el futuro.

Entre las dudas de Alemania figuran cómo salvaguardar puestos de trabajo y proteger a la compañía fusionada de futuras compras hostiles, según un documento gubernamental que obtuvo Reuters el lunes.

El miércoles, una fuente del Gobierno francés dijo que París quería retener ciertos derechos. Los galos tienen 15% del paquete accionario de EADS, mientras que España es dueño de 5 por ciento.

Alemania no es un accionista directo, pero ve a la fusión como una oportunidad para aumentar su influencia.

EADS y BAE han dicho que ofrecerán a los gobiernos de Francia, Alemania y Gran Bretaña una "participación especial" en la nueva compañía, permitiéndoles bloquear cualquier futura adquisición hostil, pero están determinadas a evitar que los países se entrometan en la toma de decisiones.

apr/ Con información de AFP y Reuters