Si el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) se cancela, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) tendrá que destinar a partir del 2021 una parte mayoritaria de su flujo de operación para pagar a los inversionistas del Fibra E que emitió la semana pasada, lo que presionaría sus finanzas.

Las reglas del Fibra E (fideicomiso de inversión en energía e infraestructura) establecen que, si el NAIM no se concreta, el GACM tendrá que destinar desde el 2021 65% de su flujo distribuible —equivalente a la diferencia entre sus ingresos y gastos, aislando la inversión de desarrollo del NAIM— para pagar la deuda contraída con el Fibra E y su rendimiento objetivo, que se fijó en 10 por ciento.  Los ingresos del GACM provienen de la operación del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), a través de la tarifa de uso de aeropuerto (TUA) de la terminal —cargo que pagan los viajeros en sus boletos de avión—, sus ingresos aeronáuticos (sin TUA), más sus ingresos no aeronáuticos (rentas de espacios comerciales, entre otros).

El GACM está a cargo de la construcción del NAIM —que tendrá un costo de 13,300 millones de dólares— y con los recursos que obtiene de la administración del AICM garantiza el financiamiento de la obra. A la fecha, el GACM ha emitido bonos verdes por 6,000 millones de dólares y un Fibra E, por el que levantó el viernes pasado más de 1,600 millones de dólares. Ambas emisiones están garantizadas con los flujos de efectivo actuales del AICM y futuros del NAIM, principalmente la TUA.

De acuerdo con la información de la colocación del Fibra E, el rendimiento objetivo de las acciones que respaldan los títulos de este instrumento se alcanza a través de tres vías o una combinación de ellas.  El primero se da por las distribuciones del flujo distribuible del GACM, el segundo con la amortización de acciones a través de eventuales acciones que resultarían de una salida a bolsa del Grupo y el tercero con una amortización directa en efectivo.

Sobre el primer camino, las reglas del Fibra E establecen que a partir de enero del 2021 comenzarán distribuciones de 39% del flujo distribuible del GACM, pero se estipuló que habrá una “aceleración obligatoria” de este reparto a 65% “en caso de cancelación del nuevo aeropuerto”.

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