Si bien la caída de 41% en el precio del crudo de referencia estadounidense, el West Texas Intermediate -que en agosto se cotizaba en 98 dólares y esta semana cayó hasta 57.1 dólares por barril-, ha provocado incertidumbre en el gobierno mexicano, ya que el precio de la mezcla mexicana ha sido arrastrado a la baja en la misma proporción, cayendo el lunes hasta 48.2 dólares por barril, hay un sector que se beneficiará de estas caídas y es el de la transformación alrededor de productos plásticos.

De acuerdo con el índice estadounidense The Plastic Exchange, el Platts Global Petrochemical Index aseveró esta semana que los precios del mercado petroquímico global cayeron 9% en noviembre, producto de las caídas del crudo y las naftas derivadas.

Los precios de los petroquímicos, expresados como promedio mensual, cayeron 199 dólares entre octubre y noviembre para ubicarse 1,205 dólares por tonelada métrica en noviembre, de acuerdo con el índice mensual recién publicado Platts Global Petrochemical, mencionó The Plastic Exchange.

Mientras los precios del petróleo y de la nafta de crudo están cayendo, yo esperaría lo mismo de los productos petroquímicos , expresó Jim Foster, director de análisis de petroquímica en Platts, las naftas están fijando el precio marginal de olefinas y, a su vez, influyen en el precio de los plásticos .

Mónica Conde, analista del Instituto Mexicano del Plástico Industrial, aseguró a El Economista que tras una tendencia a la alza de volatilidad en los precios de materias primas para la fabricación de plásticos de la última década, la coyuntura finalmente favorecerá a los transformadores mexicanos, que lograrán ampliar sus márgenes y con ello reducir los precios para competir regionalmente contra las importaciones chinas.

Ello será producto de la caída en el precio internacional del petróleo, que si bien tiene implicaciones en otros sectores industriales, para el plástico en general representa la oportunidad de incrementar capacidades instaladas de producción así como exportaciones, a la vez que permitirá reducir la brecha en la balanza de comercio exterior, ya que de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico, la importación de resinas plásticas que realizó México el año pasado fue de más de 2,600 millones de toneladas; en tanto que las exportaciones fueron de 1,200 millones.

En tanto, Cleantho Leite, director comercial de Braskem Idesa -el consorcio que a partir del 2015 arrancará la operación de la mayor planta petroquímica de América Latina-, aseveró que los precios regionales benefician a esta industria; menores costos de materia prima incrementan la actividad económica y por tanto la demanda local, sin calcular siquiera la posibilidad de que aumenten las exportaciones .

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