AT&T pagará los 80 MHz de espectro que ganó el lunes en la banda de los 2.5 Gigahercios de México con dinero que obtuvo por la venta de 31 centros de datos con ubicaciones en distintas partes de Estados Unidos y del exterior, y también por la venta de licencias en la banda de los 600 MHz de aquel país.

La venta de esos activos físicos e intangibles no estratégicos reportará a AT&T una entrada de aproximadamente 1,100 millones de dólares, que la operadora usará para potenciar sus planes de 5G, Internet de las cosas y como un agente con brazo multimedia que ahora es, entre otros. Y en el caso de México, para pagar al regulador IFT por cuatro bloques de la 2.5. 

El portal de noticias Fierce Wireless atribuyó la información a una declaración del director financiero de AT&T, John Stephens, al respecto de que la compra de la 2.5 GHz de México se financiará con parte de lo obtenido por la venta de esos otros activos en Estados Unidos.

“AT&T amplió sus tenencias de espectro en México en un 13% a través de esa compra y ahora posee alrededor de un tercio del espectro del país para comunicaciones móviles. El gerente de finanzas de AT&T, John Stephens, dijo que la compañía financiará la compra de ese espectro con la venta de otros activos de espectro y mediante la venta de sus centros de datos a Brookfield Infrastructure Partners”, informó Fierce Wireless.

La empresa en México fue consultada sobre esta información, conoció de la solicitud y en un comentario enviado a este medio fijó su posición:

“Las inversiones recientemente anunciadas de AT&T, incluidas AppNexus, AlienVault y la subasta de espectro de 2.5 GHz en México, se financiarán fundamentalmente con la venta pendiente de centros de datos de la compañía a socios de Brookfield Infrastructure y ventas de espectro recientes, y no afectarán sus planes u objetivos de desapalancamiento”, dijo AT&T a El Economista.

AT&T consiguió “apartar” cuatro bloques de espectro en la 2.5 GHz el lunes 6 de agosto, con 20 MHz de ancho de banda cada uno y con cobertura nacional. Los lotes son de naturaleza técnica FDD y TDD que le permitirán a la operadora desplegar servicios fijos y/o móviles en el país, conforme defina después su plan de negocios con este espectro. 

Conforme las bases generales de la licitación IFT-7 con la que el Instituto Federal de Telecomunicaciones lidera todavía el concurso para la adjudicación de 120 MHz de espectro en los 2.5 GHz, la telefónica AT&T tiene hasta treinta días hábiles para dar cumplimiento a al pago de los 1,400 millones de pesos por sus 80 MHz ganados, contados a partir desde que el regulador le notifique oficialmente el acta de fallo sobre los resultados de la etapa de presentación de ofertas económicas.

De realizar el pago y de hacerse formalmente con el espectro, AT&T será el primer tenedor de señales –medido en volumen de Megahertz– para servicios móviles en México, con el 33.73% del total disponible: 598.4 MHz. Telcel será el siguiente en distribución, con 29.74%; Movistar, con 17.36%, y Altán Redes, con el 15.04%, según estimaciones del IFT.

AT&T aún se encuentra en la ruta de conseguir el punto de equilibrio para su operación mexicana. Durante el segundo trimestre del año, tuvo una pérdida operativa de 217 millones de dólares que fue resultado de los vaivenes de la paridad cambiaria peso-dólar; de lo contrario, ésta se hubiera ubicado en 196 millones de dólares, desde los 198 millones de un año antes. 

Como positivo, la empresa logró en el periodo 697 millones de dólares en entradas, 8.1% más frente a los 665 millones del mismo trimestre del 2017. AT&T también reportó una adición neta de 142,000 clientes de pospago y 611,000 de prepago en el periodo abril-junio, hasta llegar a 16.4 millones de usuarios mexicanos.

Brookfield Infrastructure Partners es a quien AT&T vende 31 centros de datos, 18 sólo en territorio estadunidense. Versiones de Fierce Wireless indican que esta compañía lanzará un nuevo negocio con esos activos y por el lado de AT&T, ésta marca sigue una tendencia en que las telefónicas se desprenden de ese tipo infraestructura no estratégica, como ya ocurrió con Verizon y CenturyLink. “AT&T es el último gigante de las telecomunicaciones en vender una cartera de centros de datos masivos”, informó el portal especializado.

Fierce Wireless también recordó que AT&T ya buscaba comprador desde enero para un paquete de licencias en la banda de los 600 MHz de Estados Unidos y por un monto valorado entre los 900 millones y 1,000 millones de dólares.