Google ha suspendido sus relaciones comerciales con Huawei y queda en duda si esto afectaría a los 10.8 millones de mexicanos que usan teléfonos de esa marca, aproximadamente 11.5% del mercado, pero también cabe la posibilidad de que los riesgos vayan más allá del consumidor final y que impacten a los despliegues de redes de comunicación fijas o móviles del país, pues Huawei también es un importante jugador de ese segmento en México.

Altán Redes, AT&T, Movistar y Telcel son cuatro operadores que le han comprado tecnología en el último lustro a la compañía china para construir sus redes LTE en México y lo necesario para evolucionar éstas, millonarias inversiones que, a crédito o ya saldadas en pagos, se pondrían en riesgo si los ataques de Washington contra Huawei persisten y cruzan la frontera.

Huawei participa en toda la cadena de valor en el negocio mexicano de telecomunicaciones y de América Latina también: compite a Cisco y Ericsson en routers y data centers; vende antenas como Nokia y en celulares, Xiaomi, Samsung y Apple no han logrado dejarla atrás en el mercado. Huawei era el décimo vendedor de celulares durante 2013 en América Latina y hoy es el quinto proveedor, pues en la región ya ha superado a Apple y está por alcanzar a LG, luego que Euromonitor International revelara hoy que Huawei tenía el 9.4% del mercado latinoamericano en 2018, apenas unas décimas atrás de LG Electronics.

Trump quiere frenar a China en 5G y su objetivo es Huawei

Donald Trump firmó una orden ejecutiva el miércoles  con la que intenta alejar las amenazas externas contra la cadena de suministros para servicios de telecomunicaciones y tecnologías de la información de su país, lo que ha llevado a Google, Intel, Qualcomm y otras marcas estadounidenses de software y hardware a replantear sus negocios con las empresas chinas

La orden es interpretada por los analistas como una medida de presión para contener el avance chino en el desarrollo de redes de quinta generación (5G) y también se lee como un golpe al ecosistema de desarrollo de la plataforma Android, que al cierre de 2018 estaba instalado en el 90% de todos los teléfonos usados en el mundo.

“Las medidas que Trump adoptó la semana pasada y que su Departamento de Comercio está implementando, proyectan un efecto superior. Ya no es sólo que China y Huawei no entren a Estados Unidos, sino que las empresas con capital estadounidense no les puedan vender suministros, sean de hardware o software. Esto ya tiene efectos en el mundo en varios sentidos para Huawei, porque la medida busca frenar su crecimiento y para las empresas estadounidenses se les corta acceso a un gran mercado, no sólo el de China y para el consumidor, porque puede tener efectos en la actualización del software de sus teléfonos inteligentes”, refiere Fernando Borjón, ex comisionado en el Instituto Federal de Telecomunicaciones.

“En cuanto al efecto sobre 5G, seguramente afectaría la velocidad con que esto se pueda introducir en el mundo, pareciera ser que éste es uno de los efectos que se busca para generar un equilibrio con otras empresas que no sean Chinas. En el fondo, lo que puede generar es una introducción a medias de 5G en un entorno de incertidumbre, que no favorece la confianza que requiere la automatización de procesos que favorece esta tecnología”, agrega Borjón Figueroa. 

Queda por conocer cómo responderá China a las medidas de Donald Trump, por ejemplo yendo contra Qualcomm o Intel, que compran en territorio chino muchos de sus insumos. Ya en 2018, Pekín barajó imponer aranceles a Apple y otras compañías de Estados Unidos como respuesta a las acciones de Washington contra Huawei y ZTE. Ese mismo año, en el último trimestre, Apple vendió 20% menos celulares en China.

Qué puede pasar en casa por los ataques de EU a Huawei

Un miedo de la industria está ahora en que Washington repentinamente eleve las presiones para las empresas estadounidenses del sector con operación fuera su territorio y para aquellas que no lo sean, pero que sí operen dentro del país, para que no puedan hacer más negocios con compañías de origen chino, lo que complicaría los planes, al menos, de AT&T y América Móvil en México y Latinoamérica.

AT&T ha echado para atrás sus potenciales negocios con Huawei para vender teléfonos de esa marca en sus tiendas de Estados Unidos, pero en México la marca china es uno de sus principales proveedores de infraestructura, mientras que TracFone de América Móvil opera dentro de territorio estadounidense y Telcel aquí le ha comprado buena parte del equipo que mantiene vivo su servicios móviles 4G y posteriores. Al menos un 35% de las redes LTE de los operadores en México corren sobre equipos de Huawei

“Aunque el gobierno de los Estados Unidos pidiera a México que no haga o permita los negocios con Huawei, no podrían hacer eso los operadores. No es financieramente posible”, dijo una fuente de la empresa, que además tocó el tema de que una orden del gobierno estadounidense no puede pasar sobre la soberanía mexicana.

Los cuatro operadores mencionados fueron contactados para validad estos datos en particular y de ellos, AT&T y AMX declinaron hacer comentarios; Altán Redes dijo que dará seguimiento al tema, mientras que de Telefónica no ha habido respuesta. 

Huawei también es un importante proveedor en Latinoamérica

En América Latina, un 70% de las redes LTE de la región corren sobre los equipos de Huawei y “eso sólo en inalámbrico”, dijo la fuente, por lo que obligar a las operadores a no comprar más a Huawei los metería en aprietos financieros por el sólo hecho de dejar ir a un proveedor que les ha dado facilidades de crédito y con precios accesibles para la compra de tecnología con la que dan cobertura a una región con economías deprimidas y un ARPU o un consumo por usuario que está muy por debajo de los consumos registrados en mercados maduros.

Las compañías con presencia en México enfrentan además un escenario complicado en el mercado: la economía del país crecerá 1.6% este año; es el estimado de más de una entidad privada y de gobierno, mientras que la inflación se ubica en 4.4% interanual.

Aquí, la filial mexicana de AT&T, por ejemplo, enfrenta una pérdida financiera de 74 millones de dólares al cierre de marzo de 2019, que se suman a los 600,000 usuarios que dejaron la marca en el primer trimestre del año, en tanto que Telcel fue el ganador del mercado por número de adiciones de netas de usuarios pero no en consumo promedio mensual, a la vez que Telefónica ha descendido su ARPU y mientras que Altán, como operador mayorista, continúa avanzado con sus despliegues de red LTE también con tecnología de Huawei.

Por todo ello, una acción como la conocida en la semana anterior por parte del gobierno de Estados Unidos y que repercuta en la industria mexicana, podría derivar en complicaciones financieras para todos los operadores móviles y fijos.

“Respecto a 5G, definitivamente Huawei podrá ver afectado su posición competitiva ya que el mercado tendrá dudas de la capacidad de afrontar este reto. Todo dependerá de cómo reaccione Huawei y si se enfoca en crear las alternativas propias y con otras empresas del mercado asiático y europeo, paralelamente a las acciones legales que probablemente deriven y especialmente ente la Organización Mundial de Comercio”, comenta Gerardo Mantilla, especialista de Artifex Consulting.

“Con su orden ejecutiva de Trump que prohíbe las relaciones comerciales con Huawei, intenta consolidar el liderazgo de Estados Unidos en 5G, que es el país que más ha liberado frecuencias para 5G junto con China, y pone un freno al acceso a nuevas cadenas de valor y retrasa nuevos modelos de negocio, crea incertidumbre tecnológica global y amaga con una ruptura de cadenas productivas en todas las regiones”, acompaña Jorge Fernando Negrete, director en Digital Policy & Law.