El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) ha decidido implementar un sistema de asignación, administración y monitoreo de franjas horarias (slots: espacios de despegue y aterrizaje) con base en las directrices establecidas por la Organización Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por su sigla en inglés) y que incorpore la eventual entrada de nuevas aerolíneas.

Entre los beneficios que se han planteado destaca el permitir y facilitar el intercambio, cesión o uso acordado de franjas horario dinámico entre aerolíneas y su correspondiente registro, tanto de manera previa al inicio de temporada como durante ésta, previa notificación y aprobación del AICM .

Lo anterior había sido solicitado reiteradamente por las empresas para hacer más eficiente la operación de la terminal, aún con su declaratoria de saturación, en tanto se construye la nueva terminal.

Actualmente se permiten realizar en el aeropuerto un máximo de 58 operaciones comerciales y tres a cargo del gobierno federal por hora; se prevé establecer nuevos intervalos de tiempo, los cuales pudieran ser de 90, 60, 30, 15, 10 y cinco minutos.

Como parte del proceso de licitación emprendido, el próximo jueves se dará a conocer a la firma consultora que se encargue de ofrecer el servicio que implicará una inversión cercana a los 20 millones de pesos, el contrato tendrá vigencia del 1 de diciembre del 2016 al 31 de julio del 2019.

Las dos empresas que presentaron sus propuestas son: Ikusi México (entre sus clientes está el AICM, el Grupo Aeroportuario Centro Norte OMA , el Grupo Aeroportuario del Pacífico y la Compañía de Aeropuertos de Abu Dabi, de acuerdo con su sitio web) y RedSinergia Consultoría Gerencial.

Actualmente, el principal aeropuerto del país se encuentra en la etapa final de una investigación realizada por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

De manera preliminar se determinó que los slots del AICM se han concentrado en pocas aerolíneas (en el 2014 dos de ellas controlaron 65%) y que la falta de acceso adecuado a la infraestructura del AICM repercute en las condiciones de competencia entre las aerolíneas e inhibe la entrada de nuevos jugadores.

Además, hace unos días el Departamento de Transporte de Estados Unidos (Dot), como parte de su análisis para autorizar la alianza entre Aeroméxico y Delta, reiteró que el AICM no seguía las directrices de la IATA y que no había suficiente transparencia en la asignación de slots. Ante ello, el nuevo sistema plantea contar con un procesamiento con prioridad de nuevos entrantes que deben cumplir con los requisitos establecidos, para lo cual considerará la suficiencia del fondo de reservas de slots y los slots que se prevén operar durante el año siguiente a su ingreso.

[email protected]