Liz Shuler, presidente de AFL-CIO, (central obrera más grande de Estados Unidos) emitió un comunicado para denunciar que en la planta de General Motors en Silao, Guanajuato, se mantiene un ambiente de acoso hacia los trabajadores que pretenden elegir una nueva organización sindical, a pesar de haber rechazado, por amplia mayoría, el contrato colectivo de trabajo que fue disuelto el 3 de noviembre pasado.

“Estamos profundamente preocupados por los informes de que la empresa de GM no se ha mantenido neutral durante la campaña organizativa actual al brindar al sindicato de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) acceso privilegiado a los trabajadores en la planta y al no abordar el acoso e intimidación continuos de los líderes y simpatizantes del SINTTIA”, explicó. 

El Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA) se creó a partir del rechazo hacia el Sindicato “Miguel Trujillo” y es el principal contendiente para demandar la titularidad del contrato colectivo de trabajo, para lo cual debe demostrar que cuenta con el respaldo de al menos 30% de los trabajadores.

Shuler destacó que, se debe dar cumplimiento a la reforma laboral, cuyo objetivo es que los trabajadores puedan organizarse libremente, y no bajo presiones de la empresa.

En agosto pasado, los trabajadores de la fábrica de automóviles de GM en Silao, ubicada en el estado de Guanajuato, emitieron sus votos para rechazar el convenio colectivo existente negociado por el sindicato de protección de la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM)”, destacó. 

En ese sentido, hizo un llamado a la empresa General Motors para que tome acción inmediata “para establecer un campo de juego nivelado en la planta de Silao, a fin de que los trabajadores puedan ejercer su derecho a elegir libremente y la representación sindical como lo requiere la legislación mexicana y el Acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá”. 

Asimismo, solicitó al gobierno mexicano que coloque inspectores laborales independientes en la planta para garantizar que los derechos de los trabajadores estén protegidos mientras se lleva a cabo el proceso de elección de un nuevo representante.