Uno de los temas que más polémica provocó durante la campaña electoral para la Presidencia fue el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

El entonces candidato de Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, planteó la posible cancelación del proyecto, la revisión de contratos, de la factibilidad técnica o la adecuación del proyecto, con la inclusión de pistas en el aeropuerto de Santa Lucía e incluso el concesionamiento del proyecto a particulares.

Una vez realizada la elección y ya con Morena como ganador del proceso, López Obrador plantea realizar, en octubre, una consulta ciudadana que plantearía tres opciones: mantener el proyecto, cancelar la construcción de la nueva terminal y remplazarla con dos pistas en el aeropuerto de Santa Lucía, y mantener el contrato pero concesionado a particulares.

Dos de cada tres no han subido a un avión

En el estudio realizado por Consulta Mitofsky para El Economista, se revela que dos de cada tres personas consultadas nunca ha subido a un avión, y en ese caso les da lo mismo la construcción de la terminal o su cancelación, mientras aquellos que por lo menos alguna vez han utilizado el servicio aéreo manifiestan mucho mayor interés en que la Ciudad de México cuente con un nuevo aeropuerto.