Bruselas.- Los miembros de la zona euro evalúan este lunes la situación de Grecia, cuya parte europea del plan de rescate termina el 31 de diciembre, y analizar la prolongación del programa, afirmó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.

" Vamos a escuchar a la troika (de acreedores de Grecia). Sobre esta base vamos a decidir si nos encaminamos hacia el fin del programa actual o si se necesita una prolongación", declaró al llegar a una reunión de ministros de Finanzas de la zona euro en Bruselas.

"La respuesta sigue abierta", agregó.

Para el 15 de diciembre la troika debe alcanzar un acuerdo con Atenas para que los Parlamentos de varios países de la zona euro puedan aprobar las decisiones tomadas antes de fin de año.

Sin embargo, el comisario europeo a cargo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, adelantó que "no habrá una decisión sobre una prolongación del programa griego".

La troika (Unión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) y las autoridades griegas no se ponen de acuerdo para concluir la revisión en curso del programa que dará lugar al giro del último tramo de ayuda del actual programa de 1,800 millones de euros.

El Parlamento griego adoptó la noche del domingo el presupuesto 2015, pero los acreedores estiman que Grecia necesitará entre 2,000 y 3,000 millones de euros de ingresos adicionales el año próximo para alcanzar sus previsiones económicas, lo que Atenas niega.

Mientras subsistan los desacuerdos Grecia no pondrá fin a la parte europea del programa de ayuda, por ello la idea de prorrogarlo.

En la prensa se evoca una extensión de seis meses pero para Atenas debería ser "más corta", de unas semanas antes de que se apruebe en enero una línea de crédito preventiva a través del fondo de rescate de la zona euro, sobre lo que ya hay consenso en el Eurogrupo. Esto permitirá tranquilizar a los mercados cuando Grecia ponga fin al programa.

En definitiva, sin acuerdo entre la troika y Atenas todo el calendario se ve atrasado.

La línea de crédito preventiva está sujeta a condiciones más leves que el programa de ayuda actual a través del cual la troika presiona para ejecutar medidas de austeridad.

mac