Los ministros de finanzas de la zona euro sostuvieron conversaciones el lunes sobre cómo el esperado repunte de la actividad económica y el fin de los confinamientos por la pandemia deberían afectar los montos de efectivo que los gobiernos están inyectando en la economía para activarla.

Las conversaciones preliminares se basan en las proyecciones de la Comisión Europea que mostraron que los 19 países que comparten el euro este año se recuperarán menos de lo esperado, debido a que una segunda ola de contagios de la pandemia de Covid-19 ha vuelto a poner a las economías bajo medidas de confinamiento.

“El tema es cómo combinar de mejor forma el compromiso de apoyo de corto plazo con una estrategia fiscal creíble de mediano plazo”, dijo un funcionario de alto rango de la zona euro.

Los gobiernos de la zona euro han puesto billones de euros a disposición de sus economías desde el comienzo de la pandemia en febrero del 2020 a través de varias medidas para apoyar la liquidez corporativa, las moratorias de pago de créditos, aplazamientos de impuestos y subsidios salariales.

“Ahora las medidas no discriminan. Con el tiempo, más y más sectores se acercarán a la normalidad, será momento de retirar gradualmente el apoyo público al sector corporativo”, sostuvo el funcionario.

Los desafíos clave serán evitar que se retire el apoyo a compañías que son viables pero que se han vuelto dependientes del respaldo público ante la pérdida de negocios causada por la pandemia, a la vez que se permita la quiebra de las empresas inviables, que de todas maneras habrían colapsado.

Decidir qué compañías están preparadas para sobrevivir y cuáles deberían quebrar será una tarea difícil, que probablemente se logrará de mejor forma con la ayuda de inversionistas privados, quienes tienen mejores herramientas para determinarlo que los gobiernos, refirieron fuentes conocedoras.

“Uno de los peligros es que las dinámicas políticas lleven a todos a decir que no deberíamos retirar el apoyo muy pronto debido a los riesgos involucrados (...) Si bien esto es verdad, la gente olvida que dejar el respaldo por mucho tiempo también es arriesgado”, comentó una de las fuentes a Reuters.

Los ministros, por lo tanto, volverán a las discusiones en abril para revisar las leyes de bancarrota en sus países y asegurarse de que las empresas no viables puedan dejar de recibir el apoyo rápidamente para no desacelerar la recuperación.

“El tema más importante será tener un marco que garantice que, en el caso de una insolvencia, los activos sean reintroducidos rápidamente a la economía y puestos en usos productivos”, agregó la fuente.