La presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, anunció que espera una gran continuidad en el enfoque del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) hacia la política monetaria , pero acotó que será en la medida que la economía y el mercado laboral de aquel país se lo permitan.

En su primera presentación pública como banquera central de EU, ante congresistas, afirmó: Yo serví en el Comité cuando se formuló la actual estrategia y la apoyo con fuerza (…), está diseñada para cumplir el mandato estatutario de la Fed: el máximo empleo y la estabilidad de los precios . Y anticipó que el Comité posiblemente reducirá las compras de activos con gradualidad en futuras reuniones .

A pregunta de un legislador, comentó que la recuperación del mercado laboral de Estados Unidos está aún lejos de haberse completado, pese a que los indicadores económicos muestran que la actividad productiva ganó tracción en la segunda mitad del año pasado .

Por ello precisó que no hay un ritmo fijo marcado para el retiro de compras y detalló que dependerá de la lectura de los datos económicos que haga el FOMC, que es el órgano que define la política monetaria de EU, para hacer un cambio o reconsideración en las previsiones.

TASAS SIN CAMBIOS

En la comparecencia ante el Comité de Asuntos Financieros del Congreso, transmitida en línea, enfatizó que las tasas a corto plazo seguirán entre cero y 0.25%, incluso si la tasa de desempleo llega a 6.5%, esto tras admitir que le sorprendió la debilidad de los datos de empleo de diciembre y enero.

Este umbral no provocará una reacción automática en las tasas , aseguró.

Solicitó a los legisladores no llegar a conclusiones prematuras , pues la estabilidad del mercado laboral es definida por más indicadores que la tasa de desocupación. Citó entonces: La fracción inusualmente grande de estadounidenses desempleados por más de seis meses y el muy alto número de empresas que prefieren tener trabajadores de medio tiempo que de turnos completos.

CUESTIONAN AUTONOMÍA

El presidente del Comité, Jeb Hensarling, del Partido Republicano, cuestionó en su intervención la autonomía de la Reserva Federal, al afirmar que había cierta sincronización de sus acciones con la política del presidente de aquel país, Barack Obama.

La banquera enfatizó una y otra vez que son los datos económicos y la trayectoria de los mismos lo que están guiando las decisiones del Comité que preside en la Fed.

La legisladora Shelley Moore Capito en su intervención agradeció a Yellen que sus respuestas eran más directas y claras que las otorgadas por sus dos antecesores: Ben Bernanke y Alan Greenspan.

El próximo jueves, Yellen comparecerá de nuevo ante el Comité Bancario del Congreso de EU.

RIESGO DE CONTAGIO EMERGENTE PARA ESTADOS UNIDOS ESTÁ ACOTADO

La presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, descarta que la turbulencia que viven los mercados emergentes sea un factor de riesgo para Estados Unidos y asegura que las debilidades de aquellas economías son los determinantes de su volatilidad.

Al comparecer ante legisladores de aquel país, comentó en el discurso introductorio que en esta etapa, estos hechos no presentan un riesgo sustancial para el panorama económico de Estados Unidos .

Sin embargo, enfatizó que continuarán monitoreando la evolución de estos eventos.

Más tarde, en la sesión de preguntas, respondió a los legisladores que la Fed ha tratado de tener una comunicación más clara y transparente en el proceso de reducción de compras de activos.

Esto, tras cuestionarle sobre el impacto internacional que ha tenido el retiro de estímulos.

Y aseveró que la turbulencia de los mercados tiene su origen en sus propias vulnerabilidades económicas y financieras .

Desde el año pasado, en mayo, cuando el Presidente en turno de la Fed, Ben Bernanke, anunció que iniciarían el análisis para las estrategias de salida de su política acomodaticia, se presentó una alta volatilidad en mercados emergentes.

Al arrancar formalmente el proceso gradual de retiro de compras en enero, continuó la búsqueda de activos más seguros por parte de inversionistas, lo que comenzó a reflejarse en depreciaciones de divisas emergentes encabezadas por las de la lira turca y el rand sudafricano.