El deterioro en las economías de Argentina y Venezuela deprimió la perspectiva sobre el saldo comercial brasileño este año. La intensificación en ambos de países, a partir de enero, de la reducción de las reservas externas, la dificultad para obtener dólares y políticas de control de importaciones harán caer unos 4,000 millones de dólares las exportaciones brasileñas hacia esos destinos, lo que afectaría principalmente el desempeño de las manufacturas.

A pesar de que aún no aparece en las estimaciones del mercado, el superávit esperado para este año ahora está más cerca de los 2,600 millones registrados en el 2013, según analistas, representantes de la industria y exportadores consultados por Valor Económico.

En el boletín Focus, divulgado el 24 de febrero, se calcula que el superávit de la balanza comercial será de 7,900 millones de dólares, la misma cifra prevista en diciembre.

Pero en los datos generales sobre la balanza, el inicio de este año es peor que el del 2013. El déficit comercial desde enero hasta la semana pasada fue de 6,700 millones de dólares, 2,100 millones arriba que el observado en el mismo periodo del 2013.

El golpe más fuerte vendrá de Argentina, que compró 18,000 millones de dólares en manufacturas brasileñas en el 2013. Este año, la retracción del consumo doméstico y la fuerte devaluación reciente del peso argentino retirarían 3,000 millones de dólares de las exportaciones de Brasil, según la proyección tanto de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB) como de la Federación de Industrias del Estado de São Pablo (Fiesp).

Bradesco está más pesimista y calcula que la retracción de embarques a Argentina alcanzará este año 3,900 millones de dólares. La proyección actual del banco para la balanza comercial, de un superávit de 6,900 millones de dólares, no contabiliza el deterioro en el vecino país.

José Augusto de Castro, presidente de la AEB, revisará este marzo la proyección de la balanza de la entidad, que, sin la retracción de los argentinos, es de un saldo positivo de 7,200 millones de dólares. El principal motivo para esa caída es la necesidad del comercio exterior argentino de tener como meta un superávit de 10,000 millones en el 2014, por encima de los 8,000 millones registrados el año pasado, necesarios para aumentar el ingreso de dólares en la economía.

Sólo en enero, las reservas internacionales de Argentina retrocedieron 9.6 por ciento. Hoy, se calculan en 27,700 millones de dólares. Con el deterioro, las importaciones tendrán que reducirse en 5,000 millones, porque las divisas generadas por la venta de granos, principalmente de soya, rendirán menos este año en función de los precios más bajos en el mercado internacional.

Argentina dejará de comprar en Brasil, aunque no enfriará el comercio con los asiáticos. Es difícil prever el comportamiento del gobierno. El año pasado, colocó más restricciones en el primer semestre y las aflojó en el segundo , dijo De Castro.

El presidente de la AEB identifica tres problemas en la economía argentina que se profundizaron este año: la obtención de licencias de parte de los importadores, dificultades en la obtención de dólares para pagar las compras externas y aumento del costo de los importados, en función de la reciente devaluación del peso.

Con el mercado argentino respondiendo por un quinto de las exportaciones de manufacturas, la Fiesp mostró preocupación. El sector automotriz, que aprovechó el aumento de la compra de automóviles de Argentina el año pasado una forma que encontraron los argentinos para protegerse de la inflación , absorbería la mayor parte de la retracción esperada. La situación nos preocupa, porque todo el impacto se sentirá en la balanza de manufacturas , afirmó Thomas Zanotto, director adjunto de comercio exterior de la Fiesp.

La retracción de ventas a Venezuela retirará otros 1,000 millones de dólares del saldo comercial este año. A pesar de que la corriente de comercio con los venezolanos no tenga un impacto sustancial en el resultado total, el saldo es muy favorable a Brasil. El año pasado, el superávit de 3,600 millones de dólares tuvo que ver con las exportaciones por 4,900 millones, principalmente de pollos y bovinos y manufacturas diversas, como electrónicos, electrodomésticos y máquinas y equipamientos.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica