Venezuela entró en recesión económica al final del 2014, luego que su PIB sufrió una caída consecutiva durante los primeros tres trimestres del 2014, además de que registró una inflación anualizada del 63.6% al mes de noviembre, la más alta de todo el continente.

La contracción de 2.3% en el PIB del tercer trimestre siguió a los descensos de 4.8% y 4.9% en el primer y segundo trimestres del año, respectivamente, informó el Banco Central de Venezuela (BCV).

Estos datos divulgados mostraron además que la inflación, índice que no se conocía desde agosto, fue de 4.7% en noviembre para un acumulado de 63.6% en 12 meses.

"Ya desde el segundo trimestre estábamos en recesión. Dos trimestres consecutivos de caída en la economía es técnicamente una recesión", afirmó el economista José Guerra, exgerente de Investigaciones Económicas del BCV.

El contexto es de fuerte caída de los precios del petróleo, el principal producto de exportación venezolano y vital fuente de divisas para este país suramericano.

El resultado de la economía no se conoció en todo 2014. En ese lapso una crónica sequía de divisas llevó al país con las mayores reservas de petróleo del mundo a una acuciante escasez de uno de cada cuatro productos básicos y un alza de la inflación.

Parte de este escenario se explica en la caída de 12.3% en las importaciones del sector privado, en una economía que depende de la importación de alimentos y medicinas, entre otros rubros.

El BCV explica los resultados del PIB y la inflación por las protestas opositoras registradas entre febrero y mayo "impidieron la cabal distribución de los bienes básicos a la población y la normal producción de bienes y servicios", lo que habría redundado en "un repunte inflacionario y en una caída de la actividad económica".

Con información de AFP.