La Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría oficialista, aprobó el martes el presupuesto para el próximo año, con un precio del barril de petróleo de 60 dólares, como propuso el Gobierno y en línea con su cotización actual.

Usualmente, el Gobierno de Venezuela subestima el precio del petróleo en sus presupuestos para cubrirse de eventuales caídas, como el año pasado, cuando también consideró un precio del barril de 60 dólares, pese a que los precios del crudo cotizaban sobre los 100 dólares.

El barril de crudo, fuente de nueve de cada 10 dólares que ingresan a la economía venezolana, se ha derrumbado 40% desde junio por una sobreoferta, golpeando las finanzas del país miembro de la OPEP y agravando su crisis económica.

La cesta venezolana de crudo cerró la semana pasada a 61.92 dólares por barril, su mínimo desde el 2009.

El presupuesto, de 741,708 millones de bolívares (equivalente a 117,731 millones de dólares al tipo de cambio oficial de 6.3 bolívares por dólar), también considera un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 3% y una inflación entre el 25 y el 30 por ciento.

Las estimaciones presupuestarias de Venezuela para el PIB y el desempeño de los precios del petróleo suelen ser muy optimistas.

Este año, por ejemplo, la inflación anual ya ha duplicado la prevista en el presupuesto y, aunque todavía no hay cifras oficiales, los especialistas creen que el país entró en recesión en lugar de crecer el 4% que se había anticipado.

"Este presupuesto presenta premisas engañosas y no puede ser la medida por la cual se mueva la economía en Venezuela", dijo la diputada opositora Vestalia Sampedro.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, el oficialista Ricardo Sanguino, sostuvo que "es un presupuesto responsable, las premisas son mayor inversión social para el pueblo".

Un 38% del presupuesto aprobado el martes se destina a la inversión social.

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