Washington.- La Casa Blanca y el líder de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el republicano John Boehner, intercambiaron nuevas propuestas en las conversaciones por el llamado "abismo fiscal", dijeron asesores legislativos, en un probable signo de progreso antes de la fecha límite de fin de año.

El intercambio de al menos algunas nuevas ideas en los últimos dos días se dio mientras se aceleraron las conversaciones privadas para evitar las fuertes alzas tributarias y recortes de gastos automáticos que entrarán en vigor a comienzos del 2013 a menos que el Congreso intervenga.

Economistas han advertido que la frágil economía estadounidense podría volver a caer en recesión sin un acuerdo.

Pese a las nuevas propuestas, Boehner volvió a pedirle al presidente Barack Obama que ofrezca más detalles sobre los recortes de gastos que serán incluidos en cualquier acuerdo final.

"Aún esperamos que la Casa Blanca identifique los recortes de gastos que el presidente está dispuesto a realizar", señaló Boehner.

"Soy un optimista. Espero que podamos llegar a un acuerdo. Este es un asunto serio y hay mucho en juego", había afirmado Boehner más temprano al abrir la sesión legislativa en la Cámara de Representantes.

La Casa Blanca contraatacó al decir que envió extensas propuestas para reducir los gastos pero que los republicanos no ofrecieron ideas sobre el incremento de los ingresos.

"Hay un acuerdo que es posible", dijo a periodistas el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney. Podría incluir una reducción de los gastos y una reforma impositiva si los republicanos aceptaran un alza en los impuestos para los estadounidenses más ricos, señaló.

"Creemos que los parámetros de un compromiso están claros", remarcó Carney.

En tanto, el líder de la mayoría en el Senado, el demócrata Harry Reid, dijo que era difícil alcanzar un acuerdo antes de Navidad.

"Hasta que escuchemos algo de los republicanos, no hay nada que redactar", dijo Reid a periodistas en el Capitolio, en referencia a la redacción de un proyecto de ley que selle el acuerdo. "Va a ser extremadamente difícil lograrlo antes de Navidad", sostuvo.

MAS CONVERSACIONES

El ritmo de las conversaciones a nivel de asesores de Obama y Boehner se ha acelerado desde que ambos se reunieron el domingo en la Casa Blanca.

Boehner dijo sobre ese encuentro que "fue una reunión agradable, fue cordial", pero que los republicanos aún necesitan ver más recortes de gastos específicos de parte del presidente.

En tanto, Obama y Boehner hablaron por teléfono el martes por la tarde, se informó oficialmente.

Los dos principales elementos del denominado "abismo fiscal" son los recortes de gastos que empezarán a regir automáticamente desde el 1 de enero y las exenciones tributarias que expiran en la misma fecha.

Obama y Boehner han intercambiado propuestas iniciales que apuntan a reducir el déficit en más de 4 billones de dólares en los próximos 10 años, pero los republicanos han llamado reiteradamente a Obama a presentar más cortes de gastos antes de que las negociaciones puedan avanzar.

"¿Dónde están los recortes de gastos del presidente? Mientras más demore la Casa Blanca este proceso, nuestra economía se acercará más al abismo fiscal", sostuvo Boehner.

El mayor conflicto inmediato es sobre la exigencia de Obama de aumentar los impuestos para el 2% de los estadounidenses más ricos.

Los republicanos desean que las actuales tasas impositivas bajas se mantengan para todos los segmentos y prefieren recaudar más ingresos eliminando la evasión tributaria y reduciendo las deducciones.

Los republicanos también desean mayores recortes de gastos a los buscados por Obama y los demócratas, particularmente en programas sociales como los planes de salud Medicare y Medicaid.

El representante Chris Van Hollen, el demócrata de mayor rango en el Comité de Presupuesto de la Cámara, dijo a la cadena MSNBC que pensaba que los legisladores podían resolver algunos de los temas pendientes antes del plazo del 31 de diciembre, entre ellos el tema de los impuestos, y dejar otros puntos para cuando el nuevo Congreso asuma funciones en enero.

Aunque importantes figuras de ambos partidos advierten que están lejos de un acuerdo, una menor retórica partidista en los últimos días y la mayor frecuencia de las conversaciones han creado la sensación de que las negociaciones irían mejor.

Un tema que complica las negociaciones es la inminente necesidad de aumentar el techo de endeudamiento de Estados Unidos, que Obama desea antes que el Congreso deje de operar. Sin esa autoridad, el Gobierno alcanzará su límite de crédito de 16.4 billones de dólares a fin de año y se quedará sin medidas para contener una cesación de pagos a mediados de febrero.

Obama ha pedido el poder para aumentar el techo de deuda sin legislación del Congreso, con la esperanza de evitar otra confrontación con los republicanos, como un duelo en el 2011 que llevó a una vergonzosa baja de la nota de crédito soberano de Estados Unidos.

"Creo que a nuestro modo disfuncional, hay avance", comentó Frank Davis, director de ventas y operaciones de LEK Securities en Nueva York.

"Como las conversaciones están teniendo lugar, al menos aclara que están tomando alguna acción. Mi estimación personal es que empujarán esto a la semana de fiestas e tratarán de hacer un intento de última hora", agregó Davis.

apr