Actualmente en el mundo hay una tendencia a la reducción de la demanda en el uso de la moneda, reconoce Jorge Raygoza Echeagaray, director general de la Casa de Moneda de México. Sin embargo, considera que, a pesar de las tendencias, todavía vamos a tener Casa de Moneda para rato.

Sobre la entrada del CoDi, que busca masificar los pagos electrónicos a través del celular, señala que hay que considerar que las nuevas tecnologías no son lo suficientemente seguras, lo que hace que las personas sigan privilegiando los pagos tradicionales.

En entrevista con el Economista, desde sus oficinas centrales comenta que el menor uso de la moneda “no solamente pasa en México, eso está pasando en la gran mayoría de los países, la demanda de moneda ha ido disminuyendo paulatinamente, incluso muchos países han dejado de tener casas de moneda para importarla de otros países que producen con mejores técnicas y mucho más barato, porque les resulta más fácil para ellos de esa forma. Entonces esta digitalización de los pagos por supuesto que viene a afectar la demanda de moneda, la reduce”.

Indica que en el caso de México existe aún una gran cantidad de economía “subterránea” por una parte, pero también los pequeños negocios, tianguis y mercados públicos, en los que hay que pagar una comisión por usar medios electrónicos, reducen sus márgenes, además de que prefieren tener el dinero de forma inmediata.

“Entonces yo creo que, a pesar de las tendencias internacionales, todavía vamos a tener Casa de Moneda para rato”.

Incluso con la próxima entrada del CoDi, que busca masificar los pagos electrónicos a través del celular, el director de la Casa de Moneda estima que hay otros factores como el que las nuevas tecnologías no son lo suficientemente seguras, y hacen que más personas prefieran los pagos tradicionales.

“Hay todavía muchas cuestiones que considero que hacen viable la existencia de monedas para pagar”, expresó.

En el ojo del huracán

La Casa de Moneda de México ha estado en los últimos días en el ojo del huracán tras el robo que realizaron en su tienda central ubicada en el número 295 de Paseo de la Reforma. A una semana del atraco, las investigaciones siguen y se espera que lleguen a buen puerto.

Pero más allá del símil reciente con una serie de televisión, la Casa de Moneda de México, con una historia de más de 400 años, tiene una labor muy importante para el país. No solamente se encarga de producir las monedas circulantes de todas las denominaciones que le ordena el Banco de México, y que en el 2018 ascendieron a 2,400 millones de piezas y en el 2019 a 1,400 millones, sino que también debe generar ingresos para ser autosustentable al no recibir recursos del presupuesto.

De este modo, se encarga de diseñar y acuñar monedas de gran valor como los centenarios, con un valor promedio de 40,000 pesos, onzas de plata, medallas, relojes y hasta arras para bodas, por mencionar sólo algunos de los productos que venden al público en general y que es de donde salen los ingresos para su preservación.

“Nos tuvimos que ajustar y tratamos de buscar ingresos alternos, y tuvieron que ser nuevos clientes para la Casa de Moneda con medallas y otro tipo de productos que hacemos. Evidentemente hemos logrado muy buenos resultados. Nuestras ventas totales durante el primer semestre aumentaron más de 100 millones respecto al año pasado. En todo el 2018 fueron 245 millones de pesos de ingresos por venta a particulares e instituciones, y en los primeros seis meses del 2019 tenemos 350 millones, 100 millones más”.

Nuevos productos

Jorge Raygoza comenta que, para seguir generando ganancias y ser autosustentables, se buscaron nuevos compradores de productos, tal es el caso de la Bolsa Mexicana de Valores, la Lotería Nacional, e incluso la casa de moneda de Canadá, que recientemente le encargó a su símil mexicana la producción de bases para monedas (cospel).

Ha habido al menos cuatro atracos en los últimos años

Casa de Moneda mejorará sus protocolos de seguridad, tras robo en su sede central

El director general de la Casa de Moneda de México, Jorge Raygoza, aseguró que, tras el robo de centenarios de la semana pasada en su sede central de Paseo de la Reforma, se revisan los protocolos de seguridad para ver cómo se pueden mejorar, pero aclaró que la revisión debe ser de manera integral.

En entrevista, el funcionario comentó que ya se presentó la denuncia correspondiente por este hecho, se revisan los videos y se colabora con las autoridades respectivas para darles toda la información que se ha solicitado. De momento, la tienda central de la Casa de Moneda permanece cerrada.

“Se están haciendo las investigaciones. Esperemos que se llegue a un feliz término”, señaló.

Jorge Raygoza detalló que en los últimos años (él lleva desde diciembre pasado en el cargo) ha habido al menos cuatro atracos: el de la semana pasada en Paseo de la Reforma; otro en la otrora sucursal de Altavista; uno más en la tienda del Museo de la Moneda en el centro histórico, estos dos en los últimos años, y uno más en el 2017, a través de compras fraudulentas.

De este último caso y del que El Economista dio cuenta la semana pasada aseguró que aún sigue el proceso, por lo que no se ha resuelto.

“No es que ocurra todos los días, pero evidentemente el mensaje para nosotros es que en un determinado momento, las medidas de seguridad sean lo más eficientes posible, pues los amigos de lo ajeno nos estudian y van sofisticando sus procedimientos, de tal manera que puedan vulnerar la seguridad de la Casa de Moneda. Nosotros tenemos que irnos acomodando y tratar de ser más rápidos.

“No solamente es una cuestión de poner más guardias o lo que sea, sino que tiene que ser una estrategia mucho más integral, ver lo que se debe hacer y estar constantemente mejorando ese aspecto (...) Se está revisando si se siguieron los protocolos o no”, dijo.

Hasta ahora, especulaciones

El director de la Casa de Moneda afirmó que hasta el momento los datos del robo de la semana pasada, incluido el monto (se habla de 50 millones de pesos en centenarios), son meras especulaciones.

“No tenemos un dato preciso. Realmente no sabemos de dónde se filtró esa información porque nosotros consideramos que muchas de las cosas que se han dicho son falsas. Los montos, quiénes pudieron participar (...) es especulación”, concluyó.