En los últimos años, las tasas de crecimiento de la producción agropecuaria mundial y los rendimientos de los cultivos han disminuido, lo que ha suscitado temores de que el mundo no sea capaz de incrementar suficientemente la producción de alimentos y otros productos para asegurar una alimentación adecuada de la población futura.

En el marco del Foro por la Construcción de un Nuevo Modelo Agroalimentario, Crispim Moreira, representante en México de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés), hizo hincapié en que se debe cambiar el actual modelo agroalimentario de México y el mundo para que se garantice en el futuro una alimentación sostenible e incluyente.

“Desde hace tiempo que la organización con sus 23 países miembro enviaron un mensaje muy claro, con este modo de distribuir y producir alimento no es posible llegar al 2030, por lo que se debe producir un cambio hacia un sistema agroalimentario sostenible”, señaló.

“La FAO ha recomendado a los países cambiar el actual modo de producción de sistema agroalimentario mundial, también ha recomendado políticas públicas a los países para fortalecer la economía familiar campesina, la economía social comunitaria y para proteger derechos, como los colectivos de mujeres y pueblos indígenas”, expuso.

Sistema de alimentación

Moreira indicó que México, India y Senegal fueron elegidos por la FAO para impulsar una agenda enfocada en la producción agroecológica que permitan alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, en la erradicación de la extrema pobreza y hambre cero.

“La actual agenda ha dejado muestra de que produce pobreza, hambre, violencia, contaminación y no contempla el derecho humano a la alimentación de una manera justa y adecuada”, dijo.

El funcionario refirió que actualmente 70% de los alimentos consumidos en el mundo se producen bajo un modelo de agricultura familiar, campesina e indígena, de ahí la relevancia de elegir países que puedan hacer la diferencia en la implementación de políticas agroecológicas.

Enfatizó que México tiene un papel en la agenda política social muy importante y desafió a demostrar que en el 2030 se puede generar otro modo de producir y distribuir alimentos, para alcanzar el derecho humano a la alimentación, derechos sociales y derechos culturales.

Anunció que en los próximos días será presentada ante el Poder Legislativo la agenda de la soberanía alimentaria, que buscará cambiar los sistemas de vida.

Explicó que el gobierno de México debe considerar, en los programas que forman parte de su Plan Nacional de Desarrollo, impulsar un modelo de producción agroecológico sustentable, que permita alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, planteados en la agenda 2030 de la ONU para erradicar la pobreza y hambre cero, y mejorar la calidad de vida de las familias campesinas.

Políticas públicas

Jerónimo Jacobo Femat, dirigente del Movimiento Campesino Plan de Ayala Siglo XX, aseguró que con la llegada del nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador se ha visto una mejor disposición para apoyar a los productores mexicanos a través de programas sociales.

“Es loable la política inicial o de primer piso implementada en estos meses al buscar rescatar el campo y alcanzar la autosuficiencia alimentaria, de este modo observamos de buena manera que el campo y los campesinos sean el centro de las políticas del gobierno a través de los cuatro programas prioritarios: producción para el bienestar, precios de garantía o canasta básica, crédito ganadero y entrega de fertilizantes”, expresó.

“Si bien los programas sociales son de gran envergadura consideramos preocupante que en el resto de la política pública de la Sader no haya claridad sobre cómo operarán los distintos presupuestos asignados para los programas no prioritarios”, sostuvo.

Agregó que, si bien la entrega de recursos a los productores más pobres es una acción justa, observan con preocupación que no se considere a los pequeños y medianos productores en los esquemas de apoyo, ya que no está claro cómo se operará el ingreso objetivo.

Consideró que para alcanzar la autosuficiencia alimentaria se requiere de la participación de los pequeños y medianos productores bajo modelos de agricultura sustentable, agroecología, nutritiva y sin transgénicos.

La escritora Cristina Barros recordó que, de acuerdo con datos de la FAO, en el 2017, 821 millones de personas padecían de hambre y en América Latina 31 millones de personas sufren por falta de alimentos, por lo que se puede concluir que la agricultura industrial no ha dado los resultados que se esperaban.