Se necesita una reforma fiscal para poder financiar el gasto con recursos públicos permanentes y no volátiles, como el petróleo, manifestó el subsecretario de Ingresos de Hacienda, José Antonio González Anaya.

Durante su participación en la Reunión Anual de la Academia de Estudios Fiscales, destacó que en el tema para lograr cambios estructurales en el sistema tributario se debe poner de relieve si queremos seguir teniendo ingresos volátiles o estables y no depender de un golpe de suerte como ahora con los altos precios del crudo en los mercados internacionales que registran los niveles más elevados de la historia.

Estableció que si bien se tiene una estrategia de corto plazo con las coberturas petroleras para asegurar un precio, hace falta una de mayor horizonte.

Los impuestos son eso, impuestos, por eso no hay reformas fiscales que sean populares .

También defendió el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), al afirmar que está funcionando bien como un gravamen de control. Del Impuesto al Valor Agregado (IVA) destacó que mientras en 1996 se recaudaba 2.5% del PIB, hoy se capta 3.5% del tamaño de la economía.

Enfatizó que con la misma legislación se tiene un mayor número de contribuyentes que hace 12 años, al pasar de 3 millones a 35 millones, y aún Hacienda sigue trabajando en el tema de la informalidad con el Impuesto a los Depósitos en Efectivo.

MAYORÍA O CONSENSO

En ese mismo foro, legisladores del PAN hablaron sobre la importancia de que el próximo gobierno cuente con una mayoría en el Congreso para sacar una reforma fiscal, aunque no descartaron la construcción de consensos para lograrlo.

Para el presidente de la Comisión de Hacienda del Senado, José Isabel Trejo, si el pueblo de México no da una mayoría en la Cámara de Diputados no se va a garantizar por sí sola una reforma fiscal. No se podrá hacer en automático, es la madre de todas las reformas .

Para el presidente de la Comisión de Hacienda en la Cámara de Diputados, Mario Becerra, dicha reforma debe ser paulatina y no necesariamente se trata de un tema de mayorías, sino de consensos. Incluso consideró que una reforma fiscal también debe hablar del gasto del gobierno federal.

José Isabel Trejo advirtió que sin una reforma fiscal nadie se atrevería a eliminar el subsidio a la gasolina, que en este país llega a costar hasta 150,000 millones de pesos.

Mario Becerra enfatizó que entre el 2009 y el 2012 nos salvó la volatilidad del petróleo.

leonor.flores@eleconomista.mx