Las empresas en México deben empezar a invertir más y capacitar a sus empleados en cuanto a temas de tecnología en la gestión fiscal, indicó Adriana Rodríguez, socia líder de Tax Reporting & Strategy de PwC México.

En entrevista, señaló que con la pandemia de Covid-19, la tecnología ha tomado relevancia en todas las empresas y, en cuanto a la gestión fiscal, es todavía más necesaria, debido a que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) también ha migrado a procesos más tecnológicos.

“La función fiscal no paró. El SAT no detuvo plazos o dio prórroga para la presentación de la declaración anual de personas morales -a diferencia de las personas físicas-, o para el pago de impuestos. Tampoco detuvo sus auditorías”, aseveró.

En este sentido, señaló que muchas empresas tuvieron problemas al momento de intentar presentar sus declaraciones, ya que no contaban con la información o tecnología necesaria en sus hogares, en donde tuvieron que trabajar tras las medidas de confinamiento que tomó el gobierno para mitigar el contagio del virus.

“Más de 90% de las empresas se dieron cuenta que, en términos tecnológicos y de capacitación de su personal sobre la materia, tienen un status bastante bajo. Con el trabajo desde casa, que muchas veces no es tan sencillo si no cuentas con las herramientas, muchas compañías terminaron sin presentar declaraciones y pagar sus impuestos, lo que evidentemente trae un costo adicional por los recargos y multas”, agregó.

Por ello, indicó que es importante que las compañías inviertan más en tecnología, así como la capacitación de los empleados, ya que lo que se ha vivido este año fue una situación extraordinaria que obligó a tomar cartas en el asunto en el tema de la gestión fiscal.

Agregó que prevé que las auditorías electrónicas, por parte del SAT, también tomen fuerza ya que el fisco necesita continuar con sus actividades de fiscalización en esta coyuntura, sobre todo ante la necesidad de obtener más recursos para atender la pandemia.

“Las auditorías electrónicas o automatizadas es algo que vamos a ver como una constante, por lo que los contribuyentes y sobre todo, las empresas, deberán adecuarse para poder cumplir adecuadamente con el fisco”.

ana.martinez@eleconomista.mx

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