La Unión Europea (UE) completó el lunes un procedimiento legislativo que desbloquea hasta 37,000 millones de euros (40,700 millones de dólares) en fondos estructurales no gastados, hasta ahora, para ayudar a los Estados miembros a mitigar el impacto de la pandemia del Covid-19.

Los gobiernos europeos dieron el visto bueno a la iniciativa, que ya recibió la semana pasada luz verde por parte del Parlamento Europeo. Entrará en vigor mañana, tras ser publicada hoy en el Diario Oficial de la Unión Europea.

La medida prevé la movilización de 37,000 millones de euros de fondos estructurales y de inversión que los estados miembro podrán utilizar para reforzar sus sistemas sanitarios, resolver las necesidades de liquidez de empresas —especialmente pymes— y ayudar a trabajadores que se hayan quedado desempleados.

En un primer paso se desbloquearán 8,000 millones de euros ya asignados a los socios comunitarios, pero que todavía no se utilizan.

La Comisión Europea renuncia a reclamar su devolución, como haría en una situación normal, y con este dinero las capitales podrán desbloquear más fondos europeos, hasta alcanzar la cifra total.

Por otro lado, ha sido aprobada una propuesta distinta que permite que el Fondo de Solidaridad esté disponible también para cubrir emergencias relacionadas con la salud pública.

BCE ya espera recesión

Por su parte, el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Luis de Guindos, prevé una “recesión profundísima” en la economía europea como consecuencia de la epidemia del coronavirus, cuya incidencia dependerá de la duración de las medidas de confinamiento.

En una entrevista de radio, De Guindos defendió que en una situación de cierre en el que las empresas dejan de facturar, el objetivo es “intentar mantener el tejido productivo vivo” para que la economía pueda rebotar después.

Aunque eludió valorar la decisión del gobierno español de establecer un permiso retribuido recuperable para toda la actividad no esencial, que afectará fundamentalmente a la construcción y la industria, el vicepresidente del BCE señaló que “cuando no hay ingresos hay que intentar minimizar los costos” y “si uno bloquea los costos de una empresa, entonces la única salida es la destrucción de tejido empresarial”.

“Lo importante es que empresas que eran perfectamente rentables, una vez que pase esta crisis vuelvan a serlo y sobrevivan”, destacó, “eso vale para España y para todos los países europeos”.

De Guindos se mostró a favor de la emisión de deuda europea mutualizada, los conocidos como coronabonos, para combatir una crisis que, en su opinión, podrá sobrellevarse si el confinamiento dura dos meses, pero será más grave si se extiende a tres, ya que cada mes de cierre resta 2 puntos del PIB, según cálculos de la OCDE.