La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió mantener la tasa de interés interbancaria en 7.75%; expertos coinciden en que ello se debió en parte a que se logró el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por su sigla en inglés), pues reduce el nivel de incertidumbre que se tenía a inicios de año.

“La parte de la negociación del USMCA le ayuda a aminorar los riesgos que hay para la cuestión económica y los recientes datos de la actividad económica al tercer trimestre están un poco mejor, lo que le dio un poco de holgura a la junta, además considera que la parte de la inflación subyacente va a la baja”, expuso el subdirector de Análisis Económico de CIBanco, James Salazar.

Indicó que los precios de la inflación no subyacente van a ser factores temporales, como el precio de las gasolinas. “Banxico atribuye que los principales elementos que han hecho que la inflación se salga de la meta son por factores coyunturales o temporales, sus efectos irán desapareciendo en el corto plazo”.

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, agregó que un factor interno que consideró el banco central para mantener la tasa de referencia en 7.75% es que la economía mexicana doméstica se está desacelerando.

“Si bien queda pendiente la aprobación del USMCA, se terminó la incertidumbre sobre qué iba a pasar (...) Creo que Banxico está percibiendo que el consumo y la inversión se están desacelerando; entonces, si elevara la tasa, probablemente esta desaceleración se acentuaría”.

Jorge Sánchez Tello, director de investigación aplicada de la Fundación de Estudios Financieros (Fundef), dijo que si bien el nuevo acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá es un éxito importante que reduce el nerviosismo en los inversionistas, el Banxico ya no debería tener un desfase tan grande, respecto de las tasas de referencia de Estados Unidos.

“Por la crisis financiera del 2008-2009, la Reserva Federal mantuvo una tasa entre 0 y 0.25%, ahora está buscando normalizarla y quedó en un rango de entre 2 y 2.25 por ciento. Pero Banxico la ha triplicado de 3.75 a 7.75%, lo cual es un desfase significativo”, precisó Tello.

Recordó que Banxico justificó lo anterior por el alza en los precios de la gasolina y porque el país vecino empezó a dar señales de normalizar la política monetaria, es decir, ya no se tendrían tasas tan bajas.

“El riesgo que corre el Banxico es que si sube más la tasa de interés, puede frenar un poco la actividad económica del país y al crédito. Es posible que Estados Unidos las suba, pero sería bueno que, si el Banxico no las va a subir o bajar, al menos que las mantenga en 7.75%”, indicó Sánchez Tello.

En su sexto anuncio de política monetaria del año, Banxico refirió que, a pesar de la menor incertidumbre asociada a la relación comercial de México con Estados Unidos y Canadá, la economía mexicana aún transita por un panorama complejo, especialmente por el riesgo de mayor astringencia en las condiciones financieras externas.

Por ello, expone, es particularmente relevante que además de seguir una política monetaria prudente y firme, se impulse la adopción de medidas que propicien una mayor productividad y que se consoliden sosteniblemente las finanzas públicas.

Transición quita incertidumbre

Los expertos coincidieron en que otro factor que influyó para que Banxico mantuviera en 7.75% la tasa de interés es que también se redujo la incertidumbre que generaba el proceso de transición del gobierno actual a la siguiente administración.

“La transición se está dando de manera pacífica y los empresarios ya no están tan nerviosos con el nuevo gobierno, con lo que esta certidumbre puede seguir anclando las expectativas de la inflación”, expuso el integrante del Fundef.

De la Cruz añadió que no se debe descartar por completo que el próximo año se podría tener mayor volatilidad, en el sentido de que es un primer año de gobierno, y de acuerdo con la historia, se percibe cierta desaceleración.

“Creo que la presión en los precios en términos generales podría continuar, el mismo Banxico dijo en su último informe que la meta de inflación de 3% se logrará hasta el 2020”.