La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda junto con personal del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y su Administración General de Aduanas (AGA), trabajan para aterrizar las recomendaciones del Grupo Egmont en busca de una mayor colaboración para tener más y mejores resultados en la lucha contra el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

La semana pasada, este medio, publicó algunos de los aspectos de una guía reciente emitida por el Grupo Egmont, que representa a unidades de inteligencia financiera de 164 países, entre ellos México, respecto a la colaboración que deben de tener estas instancias con sus sistemas aduanales, debido a que existen riesgos de lavado de dinero en operaciones relacionadas con el comercio, el tráfico de pasajeros y hasta en transacciones financieras internacionales.

“La UIF y la AGA-SAT, están trabajando de manera coordinada para desarrollar el estudio citado, a fin de contar con una herramienta que proporcione una visión general de los desafíos actuales que las autoridades aduaneras y de inteligencia financiera mexicanas enfrentan en su combate continuo contra el LD/FT (Lavado de dinero y financiamiento al terrorismo)”, explicó la Unidad de Inteligencia Financiera a este medio en una postura sobre el tema.

La guía del Grupo Egmont, señala tres tipologías de blanqueo de capitales y financiamiento al terrorismo asociados a las competencias tanto de las aduanas como de las instancias de inteligencia financiera; por ejemplo, el tráfico de dinero en efectivo transfronterizo; el lavado de dinero basado en comercio, conocido como Trade Based Money Laundering (TBML); y las operaciones financieras transnacionales en sistemas alternos.

El estudio precisa que, en el tema del tráfico transnacional de dinero en efectivo, éste se puede dar ocultando divisas vía pasajeros, dentro de transporte de carga, vehículos, embarcaciones y aeronaves y hasta por envíos de correo transfronterizos.

Respecto al TBML, que es considerada una de las tipologías más complejas para lavar recursos ilícitos, el estudio acota que esta mecánica consiste en el ocultamiento de los recursos, así como de su origen, mediante operaciones de comercio, lo cual también involucra temas de expedición de facturas falsas, sobrevaloración de bienes, entre otros ilícitos.

El estudio también resalta la importancia de tener una vigilancia especial respecto a las operaciones financieras transfronterizas que se pueden dar en sistemas alternativos para el envío de dinero o valores, los cuales representan un riesgo de lavado de dinero por el anonimato implícito en este mecanismo.

Dentro de la guía del Grupo Egmont, se señala que tanto las autoridades aduanales como de inteligencia financiera, representan dos de los cuatro pilares para la lucha contra el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, además de los organismos judiciales y fiscales.

En este contexto, la guía, en cuya elaboración  también participó la Organización Mundial de Aduanas, resalta la importancia de la cooperación entre ambas partes para tener una mayor efectividad en la lucha antilavado.

La UIF de México añadió que dicho documento ya se tiene en cuenta para trazar un camino y elaborar un plan junto con el SAT y la AGA, la cual administra 49 aduanas en todo el país, para alcanzar el objetivo del desmantelamiento de organizaciones delictivas que participan en actividades internacionales de lavado de dinero.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx