La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha ampliado el abanico de delitos que pudieran preceder al lavado de dinero y por los cuales ha aplicado el mecanismo de congelamiento de cuentas a presuntos sospechosos de blanqueo de capitales.

Según un informe de esta instancia enviado al grupo parlamentario del Partido Acción Nacional en la Cámara de Diputados,  del 1 de diciembre del 2018 al 31 de agosto del 2019, fueron ocho los principales presuntos ilícitos por los cuales aplicó el mecanismo de bloqueo de cuentas a sospechosos de lavado; sin embargo, del 1 de septiembre del 2019 al 31 de julio del 2020 esta cifra se elevó a 14.

En el reporte, se detalla que del 1 de septiembre del 2019 al 31 de julio del 2020, esta instancia adscrita a la Secretaría de Hacienda, incorporó a su lista de delitos precedentes para el congelamiento de cuentas, los ilícitos contra la salud ligados a actos de corrupción, los fiscales por corrupción, la extorsión, el tema de outsourcing y evasión fiscal, el secuestro, tráfico de órganos y otros.

“Este enfoque de política contra el crimen de este gobierno es para darle prioridad a los delitos fiscales e incluso hay que recordar la reforma de finales del 2019, donde se prevé como delincuencia organizada a la evasión fiscal, eso provoca esta nueva inclusión en los modelos de riesgo”, detalló Jorge Lara Rivera, académico del Instituto Nacional de Ciencias Penales.

El informe, fechado el pasado 5 de abril, es una respuesta de la UIF al grupo parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados respecto a los señalamientos a esta instancia con motivo al segundo informe de gobierno.

Según las cifras del reporte, del 1 de septiembre del 2019 al 31 de julio del 2020, la UIF congeló recursos por 2,063 millones de pesos, monto menor en 33.89% respecto a lo congelado del 1 de diciembre del 2018 al 31 de agosto del 2019. En materia de monedas extranjeras, el congelamiento fue el equivalente a 295 millones de dólares y de 5,613 euros.

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