La Comisión Europea (CE) presentó este miércoles su plan de rescate para la banca, considerado el primer paso hacia una unión bancaria, que evitará que las futuras crisis se resuelvan con rescates públicos, que cuestan a los contribuyentes europeos millones de euros.

Serán los inversionistas y acreedores los que deberán hacerse cargo de una eventual quiebra o de acudir al rescate de un banco.

Los bancos deben pagar por los bancos. No queremos que los contribuyentes paguen (las facturas de las crisis financieras) , indicó el comisario europeo de Mercado Interior, Michel Barnier. El plan no está hecho para solucionar los problemas actuales , precisó.

De momento no servirá como salvavidas para rescatar a la banca europea, uno de los sectores más golpeados por la crisis que estalló en Grecia hace más de dos años.

El objetivo es evitar otras crisis financieras en el futuro, la propuesta no está diseñada para solucionar casos como el de Bankia , añadió Barnier.

La primera propuesta de la CE se basa en la prevención, la segunda, la intervención precoz con medidas que pueden ser duras pero necesarias , dijo el comisario.