Los ministros de Finanzas de la Unión Europea llegaron a un "consenso" el viernes en Bruselas para reforzar la disciplina presupuestaria a través de "sanciones" a los países que no respeten las reglas y tengan déficits muy altos, indicó el presidente de la UE, Herman Van Rompuy.

La reunión se llevó a cabo bajo la presión de Alemania, que ya había advertido su intención de imponer controvertidas sanciones que pudiesen llegar hasta la declaración de quiebra de los países muy endeudados.

Según Van Rompuy, en la reunión del viernes se logró un "consenso" para aplicar "sanciones" financieras y no financieras a los países que en el futuro no respeten el Pacto de Estabilidad de la UE, que limita los déficits hasta un máximo del 3% del PIB (Producto Interior Bruto).

"Hemos decidido sanciones. Una de las conclusiones es que surgió claramente que existía un amplio consenso sobre sanciones financieras y no financieras", dijo Van Rompuy al final de la reunión que había convocado.

"Debemos llegar a una disciplina presupuestaria más grande. Necesitamos reforzar el Pacto de Estabilidad y volverlo más eficaz. Todo el mundo está de acuerdo", insistió el ex primer ministro belga.

Se trató de la primera reunión de un grupo de trabajo encargado de "explorar todas las opciones" para permitir endurecer la vigilancia presupuestaria de los Estados de la UE.

El grupo tiene previsto presentar sus conclusiones en octubre, hasta tanto, habrá otras dos reuniones de trabajo, precisó Van Rompuy.

RDS