Luxemburgo.- La zona euro está "al borde" de la recesión económica, estimó el jefe de filas de los ministros de Finanzas de la Unión Monetaria, Jean-Claude Juncker, quien llamó a encontrar medios para apoyar el crecimiento.

"En la zona euro estamos al borde de la recesión técnica", declaró durante una conferencia de prensa en Luxemburgo. Los economistas hablan de recesión "técnica" cuando el Producto Interior Bruto (PIB) retrocede durante al menos dos trimestres consecutivos.

Numerosos analistas prevén que la actividad económica en la Unión Monetaria se contraiga en el último trimestre de 2011, del que todavía no se conocen las cifras, y vuelva a caer en el primer trimestre de 2012. Consideran que luego el PIB se estancará, antes de retomar la senda del crecimiento tímidamente.

Será, pues, una fase recesiva por un periodo limitado. Pero esto no hará más que complicar la situación de los gobiernos europeos en un momento en que todos deben hallar la forma de reducir sus déficits públicos.

"Creo que la consolidación presupuestaria es un enfoque que no tiene alternativa", estimó Juncker, al final de un encuentro con el jefe del gobierno belga, Elio Di Rupo.

"Debemos consolidar nuestras finanzas públicas, pero también hay que llamar la atención sobre la necesidad que existe de dotar a Europa de una verdadera política de crecimiento", añadió, recordando que se abordará este tema en la próxima cumbre de dirigentes europeos, el 30 de enero.

"Creo que la consolidación presupuestaria es nacional y que el crecimiento debe poder disponer de elementos de inspiración europea", estimó Juncker, quien también es primer ministro de Luxemburgo.

Por otro lado, el presidente del eurogrupo relativizó las degradaciones de las notas de varios países de la zona euro y de mecanismo de rescate financiero (el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera o FEEF) decretadas en los últimos días por la agencia de calificación financiera Standard & Poor's.

"El FEEF no tiene dificultades para financiarse en los mercados", para encontrar dinero que presta seguidamente en condiciones ventajosas a los Estados que lo necesitan.

Una manera de decir que los gobiernos "accionistas" de este mecanismo no deberán aumentar sus garantías con el objetivo de que el FEEF recupere la máxima nota, la triple A.

Alemania, principal contribuyente al fondo, se niega de todas maneras.

"Creo, al igual que otros, que no hay que darle una gran importancia, ni demasiada atención a las opiniones emitidas por las agencias de calificación. Yo las tomo en serio y querría que ellas me tomen en serio", criticó Junker, para quien las agencias no han tenido en cuenta los esfuerzos realizados por los países de la zona euro.

klm