Los líderes de la Unión Europea acordaron introducir una tasa sobre las operaciones realizadas por las instituciones financieras de la mancomunidad y defender la adopción de esa iniciativa en la próxima cumbre del G-20 el 26 y 27 de junio en Canadá.

'Los países miembros deben introducir una retención (fiscal) a las instituciones financieras para garantizar que contribuyen a los costos de la crisis', señaló la declaración final de la cumbre de la Unión Europea (UE) celebrada este jueves en esta capital.

El mecanismo permitirá 'asegurar una distribución igualitaria de la carga' de la crisis económica, añadió el texto.

Tras la conclusión de la cumbre, el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, dijo en rueda de prensa que la decisión 'enviará un mensaje claro e inequívoco a los ciudadanos europeos y a los bancos',

La reunión también culminó con el acuerdo entre los 27, de hacer públicas, antes de la segunda mitad de julio, las pruebas de estrés que se han hecho a los grandes bancos de la UE para comprobar su grado de resistencia a la crisis.

De esa manera, los líderes europeos confían en 'ayudar a acabar con las sospechas infundadas' sobre la salud de los bancos europeos, afirmó Durao Barroso.

Los gobernantes de los 27 también se comprometieron a mantener el rigor presupuestario y a mejorar la coordinación de sus políticas económicas, anunció el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

Asimismo, pidieron al Ejecutivo europeo elaborar 'lo más pronto posible' propuestas destinadas a controlar la venta de activos al descubierto.

RDS