El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó el viernes una ley de gasto de 1.3 billones de dólares aprobada por el Congreso, poniendo fin al suspenso por la amenaza que el presidente hizo horas antes de vetar la iniciativa.

Trump dijo que había promulgado la ley, pese a sus reparos por escrúpulos en algunos asuntos, porque el aumento de 60,000 millones de dólares para los gastos militares lo convenció que era un compromiso que valía la pena.

“Pero le digo al Congreso que nunca volveré a firmar otra ley como ésta”, dijo a periodistas. “No voy a hacerlo de nuevo”.

La agitación se apoderó de los asesores de la Casa Blanca y el Congreso más temprano el viernes, cuando Trump criticó el proyecto de ley, que financia seis meses de gastos del gobierno, pese a las garantías previas de que lo firmaría antes del límite de la medianoche.

“Estoy considerando un veto en la ley de gastos por el hecho de que los más de 800,000 beneficiarios del programa DACA han sido totalmente abandonados por los demócratas (ni siquiera se les menciona en la ley) y por el muro fronterizo, que necesita desesperadamente nuestra defensa nacional y no está financiado por completo”, escribió el mandatario.

A primera hora de la tarde, el presidente se presentó ante periodistas en la Sala de Recepción Diplomática de la Casa Blanca para anunciar que había firmado la medida.

“Hay muchas cosas con las que no estoy contento en este proyecto de ley”, dijo, acariciando las más de 2,000 páginas de ley apiladas en una caja de color púrpura a su lado.

No estaba claro cuán seriamente los líderes republicanos tomaron la amenaza de paralizar el gobierno de Trump. Ni el presidente de los representantes, Paul Ryan, ni el líder del Senado, Mitch McConnell, lo comentaron públicamente.

Algunos legisladores en el Senado y la Cámara de Representantes, dominados por los correligionarios republicanos de Trump, abandonaron Washington tras la aprobación de la medida para un receso de dos semanas, y el propio mandatario tiene previsto viajar a Florida.