El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renovó el martes sus críticas a la Reserva Federal, afirmando que el banco central de su país lo puso en una desventaja competitiva frente a otras economías y pidió que el organismo se decida por tasas de interés negativas.

En un discurso en el Club Económico de Nueva York, Trump se atribuyó un auge económico sin paralelo que, dijo, se producía a pesar del incremento de las tasas de interés por parte de la Fed a inicios de su mandato.

“Recuerden que estamos compitiendo activamente con naciones que recortan abiertamente las tasas de interés, de modo que a muchos ahora se les paga cuando pagan sus préstamos, lo que es conocido como interés negativo. ¿Quién alguna vez escuchó de tal cosa?”, mencionó el presidente.

“Denme un poco de eso. Denme un poco de ese dinero. Quiero algo de ese dinero. Nuestra Reserva Federal no nos deja hacerlo”, bromeó el presidente estadounidense, al tiempo que aseguraba que los principales indicadores bursátiles de EU estarían 25% más arriba “si la Fed quisiera colaborar con nosotros”, pero “todos cometemos errores”.

Trump repetidamente ha protestado en contra de la Reserva Federal por no reducir las tasas como él quiere.

Su discurso fue esperado en Wall Street, en donde las señales de la Casa Blanca y Pekín se acercan a un acuerdo comercial que podría contribuir, en gran medida, a disipar la incertidumbre que persigue a la economía mundial.

El renovado optimismo también socavó la recuperación del año en activos seguros como los bonos del Tesoro.

Sus declaraciones se producen en un momento en el que la economía estadounidense creció 1.9% en el tercer trimestre del año, mientras que el mercado laboral ha generado 167,000 empleos promedio al mes en lo que llevamos de año, en comparación con los 223,000 puestos de trabajo mensuales creados en el 2018.

“Antes de asumir el cargo, la Oficina de Presupuesto del Congreso proyectó que se crearían menos de 2 millones de empleos hasta el 2019. En cambio, mi administración ha creado casi 7 millones de nuevos empleos. Superamos las predicciones más de tres veces”, recordó Trump.

El Índice S&P ha subido más de 36% desde que Donald Trump asumió el cargo en el 2017, aunque dos tercios de esa ganancia se produjeron en el primer año del nuevo inquilino de la Casa Blanca, mucho tiempo antes de que su enfoque económico se centrara en el comercio y comenzara a imponer aranceles a las importaciones provenientes de China.

Las acciones se han vuelto mucho más agitadas desde que se impuso la primera ola de aranceles en el 2018.

El último intercambio entre Washington y Pekín ilustra el estado del juego lleno de baches. La semana pasada, funcionarios de ambos países dijeron que tenían un acuerdo para reducir los aranceles, sólo para que Trump negara que se había logrado tal acuerdo.

La de ayer fue la segunda aparición de Trump en el famoso club de Nueva York, que sólo ha recibido a dos expresidentes estadounidenses como Woodrow Wilson y John F. Kennedy, así como a líderes extranjeros como el expresidente soviético Mikhail Gorbachev y el primer ministro chino Li Keqiang.

Se esperaba que más de 1,350 personas asistieran al discurso a la hora del almuerzo en un hotel del centro de Manhattan, según la vocera del club, Erin Klem.

La membresía del club es un virtual quién es quién de la élite financiera de Nueva York, y sus fideicomisarios incluyen a John Williams, presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y al inversionista multimillonario de fondos de cobertura John Paulson, uno de los principales patrocinadores financieros de Trump.

Gregory Daco, economista en jefe de Oxford Economics, estimó que la guerra comercial había disminuido aproximadamente 8 décimas de punto porcentual el crecimiento de Estados Unidos.

Después de comenzar el año con un crecimiento de 3.1%, la producción se redujo a 1.9% en el tercer trimestre del 2019, con una débil inversión empresarial que influyó mucho en la desaceleración de la economía.

Daco cuestionó si un acuerdo comercial limitado con China sería suficiente para hacer retroceder a las empresas.

“¿Usted, como empresa, toma la decisión de que ahora el entorno es más claro, hay menos aranceles, por lo que ahora es más probable que invierta? O, si después de los últimos tres años, aún eres más cauteloso y dices ‘esperemos esto’, yo preferiría lo último”, dijo Daco.