El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió el jueves en sus críticas contra la Reserva Federal (Fed), calificando las alzas de tasas de interés como una política “ridícula” que está haciendo más caro para su gobierno el financiamiento de sus crecientes déficits.

“Estoy pagando intereses a una tasa más alta por nuestra Fed. Me gustaría que nuestra Fed no sea tan agresiva, porque creo que está cometiendo un gran error”, dijo Trump en una entrevista matinal en el programa Fox & Friends.

Se trató de su segundo ataque contra el banco central en las últimas 24 horas, tras una caída de las acciones en Wall Street atribuida parcialmente a un ajuste de los inversionistas al ciclo de alzas de tasas, así como un aumento de los rendimientos de los bonos a largo plazo del Tesoro.

Mandatarios anteriores ya habían criticado a sus banqueros centrales, pero esta vez se trató de un ataque inusual incluso hasta para Trump. Desde el cierre de Wall Street el miércoles, ha llamado a la Fed “demente”, “loca”, “ridícula” y ha dicho que “está haciéndose la lista”, afirmando que las alzas de tasas son “demasiado agresivas” y un “gran error”.

“El problema que tengo es con la Fed. La Fed se está volviendo salvaje. Quiero decir que no sé cuál es su problema, pero están subiendo las tasas de interés y eso es ridículo”, comentó Trump en la noche del miércoles.

“En mi opinión, el problema son los bonos y la Fed. Creo que la Fed se ha vuelto loca y no tiene razones para hacerlo y no estoy contento”, señaló.

Por otro lado, el asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, dijo en una entrevista con CNBC el jueves que la Fed sigue siendo independiente y que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no está dictando la política a la institución.

Un funcionario de la Fed expuso que la institución no comentará las palabras del presidente.

FMI defiende alza de tasas

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, justificó este jueves el alza de las tasas de interés de algunos bancos centrales, una política que consideró “inevitable”, a pesar de las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump.

El alza de las tasas “son una evolución necesaria” e “inevitable” para las economías como Estados Unidos que experimentan un fuerte crecimiento, tienen una creciente inflación y un desempleo bajo, dijo Lagarde durante una rueda de prensa en Bali, al margen de la reunión anual del FMI.

De hecho, para evitar el recalentamiento de una economía robusta y una mayor inflación, la Fed subió las tasas tres veces este año.

En diciembre planea volver a hacerlo, a pesar de las críticas de Trump que, rompiendo el tradicional respeto de la independencia de la institución, expresa su desacuerdo al encarecimiento de los costos del crédito.

A diferencia de Trump, el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, redimió a la Fed de toda responsabilidad por la caída de las bolsas. “No creo que haya habido noticias de la Fed que no se conocieran antes (...). Los mercados suben y bajan”, manifestó.

Como inédito

Para Lagarde, este cambio de política monetaria luego de años de dinero barato no sólo es “legítimo” e “inevitable”, sino que era “esperada dada la situación (económica) actual en Estados Unidos y quizás pronto en Europa”.

Pero reconoce que este incremento ahonda las diferencias con el resto del mundo y ensombrece aún más una coyuntura planetaria ya afectada por las tensiones comerciales: un coctel peligroso e “inédito”, según Lagarde.

“Muchos mercados emergentes y países en desarrollo sacaron provecho de los costos de financiamiento extremadamente bajos” garantizados por las tasas casi nulas en Estados Unidos de los últimos años, dijo. “Suscribieron préstamos a menudo en dólares”, explicó.

El giro de la política monetaria en Estados Unidos hizo que se encareciera el costo del financiamiento, provocó fuertes variaciones de las divisas en relación al dólar y una fuga de capitales hacia Estados Unidos.