La primera ministra británica, Theresa May, propondrá hoy un plan para facilitar el comercio y darle al Reino Unido (RU) más libertad para imponer sus propios aranceles después de que abandone la Unión Europea (UE), en un último intento por unir a su dividido gobierno sobre los planes del Brexit.

Su despacho en Downing Street indicó que May dará a conocer el plan a su equipo de ministros en su residencia campestre de Chequers, donde intentará asegurar un acuerdo para avanzar con las estancadas conversaciones por el Brexit.

Theresa May está bajo una creciente presión de funcionarios, compañías y legisladores de la UE para avanzar en las negociaciones para abandonar el bloque, una salida que significará el mayor cambio de política exterior y comercial del Reino Unido en casi medio siglo.

El nuevo plan implica que el Reino Unido utilice tecnología para determinar dónde terminarán los bienes y, en consecuencia, qué aranceles deberían aplicarse. Además, daría al país la libertad de fijar sus propios gravámenes.

Colaboradores sugieren que el plan “ofrece el mejor de ambos mundos”, pero la crucial reunión no será sencilla.

Su ministro para el Brexit, David Davis, le envió una carta a May para describir la propuesta como “inviable”, dijo una fuente cercana al funcionario, y muchos que apoyan el Brexit temen quedar atrapados en la esfera aduanera de la UE, algo que ven como una traición.

Por su parte, el ministro de Negocios, Greg Clark, dijo que confiaba en que los ministros llegarán a un acuerdo sobre los planes aduaneros y que el gobierno se enfocará en apoyar el empleo.

Pero aun si se logra un acuerdo en el país, May tendrá que recibir el apoyo de la UE, que ya ha cuestionado sus sugerencias previas. La primera ministra británica se reunió el jueves en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, para volver a plantear su deseo de negociar una sociedad comercial y de seguridad profunda tras el Brexit, expuso el portavoz de May.